miércoles, 7 de mayo de 2008

Barak Obama, con la pelota

La historía continua. Indiana se decidió a los puntos y fue por los pelos para Hillary Clinton, Carolina del Norte fue por K.O. para Barak Obama que conseguía más de 215 mil votos populares y quedarse a poco menos de 200 delegados para ganar la nominación. Lo peor, lo de siempre. Las primarias demócratas por mucho que sigan sumando no van a resolver la candidatura hasta que la decidan los popes del partido, los superdelegados que son expresidentes, senadores, gobernadores, líderes que empiezan a creerse -frotándose los ojos- que esto no se acaba hasta la Convención de Colorado. El desgaste salta a la vista. Hillary y Obama han hecho cantos a la unidad del partido que sueña con recuperar la Casa Blanca, pero salvo el premio de la movilización sin precedents en las urnas, la suerte es cada vez más incierta.
GANAR Y PERDER
Las primarias demócratas se juegan defintivamente en los despachos y en ese Washington que los aspirantes dicen detestar por sus métodos. Indiana y Carolina del Norte son historía y aunque muchos querían que fuese el punto y final, ahora se convencen de que esto no acabará nunca. Hillary Clinton, que ganó Indiana a los puntos, nunca va a tirar la toalla. Su intención es clara. Hay que contar hasta el final e incluso contar lo que no puede contarse como los castigados estados de Michigan y La Florida. Barak Obama sigue sumando, por K.O., el estado de Carolina del Norte donde ha conseguido llenar todavía más el depósito de los delegados y de los millones de votos populares. Obama está -como el mismo destacaba, rodeado de blancos en un estado de negros- Obama está a menos de 200 delegados para alcanzar la nominación. Aunque lo único que sigue reduciéndose a marchas forzadas es la cartera, los millones de dólares que cuesta este proceso de nunca acabar. Anoche, a su manera, Hillary y Obama hablaban de lo único que tienen todavía claro. El próximo noviembre hay que ganar la Casa Blanca con un partido unido, pero visto lo visto, es mejor seguir cantando y adaptando el que puede ser su chiquilicuatre singular… Gano yo, ganas tú; gano yo, ganas tú aunque sigue sin estar muy claro si al final serán los millones de ciudadanos que se movilizan en estas primarias demócratas quienes puedan llevarse el gato al agua. La semana próxima, el martes que viene, Virginia Occidental y el reparto de 35 nuevos delegados.