domingo, 26 de abril de 2009

Los cien días de Obama

Es periodismo de aniversario, pero periodismo obligatorio para una era en la que todo es susceptible de convertirse en números. Barack Obama celebrará sus primeros cien días en la Casa Blanca con una historia que para sí quisieran directores generales de grades empresas. Sus logros y actividades saltan a la vista y son impresionantes. Financial Times es el rotativo que permite a sus lectores valorarlo con esas muchas posibilidades que abren las nuevas tecnologías. El calendario del primer presidente negro estadounidense no ha respetado ni los domingos para descansar. La actividad de Obama es trepidante. Trabajo a destajo con tan solo veintinueve jornadas, una cuarta parte de sus cien días en blanco. Un viaje-gira a Europa con el añadido sonado de Irak adormeció sus muchas decisiones. La pájara tuvo que esperar a la que fue la segunda semana de abril. No hay problemas de agenda, es solo que el presidente decidía sumarse a esa buena costumbre de pensar en la Pasión. La Semana Santa del 2009 será para Obama irrepetible. Cinco días cinco sin necesidad de tomar decisiones. Pero que nadie se lo crea, solo es el efecto de los números, de las nuevas cuentas a las que sometemos en el mundo a los nuevos gobernantes. Obama pasa en silencio su último domingo de gracia. Los medios de comunicación estadounidenses han bombardeado al personal con sesudos análisis de lo que han dado de sí sus primeros cien días de gobierno. Obama puede celebrarlo el martes con otra rueda de prensa, otra decisión de libro, otra línea para la historia. Esta mañana temprano, desde la toda poderosa CNN, le han enviado un regalo de aniversario. Un 64% de los ciudadanos aplauden su trabajo -es la ola- pero que nadie se lleve a engaño. La esperanza tiene espejo retrovisor. Lecciones de historia y de buena memoria que se practican a este lado del Océano. Obama no es el superpresidente. Son tan solo más numeros. Cada uno es muy libre de mirar en la dirección que más le convenga. Obama ha marcado ya su camino.