lunes, 15 de marzo de 2010

1, 41, 8, 625, 1125

No hay nada como los númerColor del textoos. Cada mañana los fontaneros de la Casa Blanca utilizan el correo electrónico para hacerse oir. Venden las ideas del presidente, pero de un tiempo a esta parte las venden con números. Hace unos dias, el titular era 1125. Hoy ya hemos llegado al 1. Los misterios de cada número se traducen de inmediato con frases explicativas. Son tan breves como rotundas, como los números. Al abrir esta mañana el correo con el titular 1 pensaba que el mismo Obama me daría la mano. Casi, pero no. He vuelto a confudirme como cada día que por adelantado trataba de imaginar lo que había detrás del 41, el 8 o el 625. Bingo. La historia de los números está relacionada directamente con la reforma sanitaria que esta semana -dicen los portavoces del presidente- conseguirá el aprobado definitivo del Congreso. Mucho me temo que se equivocan, pero espero a mañana para ver más números y confirmarlo. Eso es lo malo de ser portavoz del presidente. Se eligColor del textoen los números como se quiere para conseguir el efecto deseado. Si hoy nos dicen que 1 de cada 6 dólares estadounidenses se gastan en salud es muy poco si llegamos a imaginar la que se les viene encima. Si ahora cuentan que detrás de cada número hay un titular, mañana espera descubrir lo que aparece después de las sumas. La otra historia que no cuentan es lo que se llevan gastados los grupos de presión para escribir en forma de ley lo que más les interesa. Aquí los llaman lobbys y detrás andan a la brega aseguradoras, farmacéuticas, laboratorios, colegios profesionales y los que te contaré morena. Hacen y deshacen con la chequera por delante. Buscan adornarlo con ideas. Ahora incluso hay quien habla de la necesidad de pactar hasta el derecho a la vida de los no nacidos. Quien no quiere enterarse, prefiere mandar cada mañana números con titulares en la recámara. Unos los compran. Otros se rien. Muchos pagan y dicen eso de ¨virgencita, virgencita que me quede como estoy¨. Después de todo, los números mandan. Y como nos han contado en los correos de la Casa Blanca, son 625 los asegurados que cada hora pierdem su seguro de salud desde el último año. Derecho a la salud o un supuesto derecho por el que una familia puede llegar a pagar 1.400 dólares al mes. Y mejor pagarlo si se quieren no pensar en los 15 mil que pueden cobrarte por atenderte una noche en la UVI de un hospital cualquiera.