jueves, 24 de septiembre de 2009

Imágenes y mensajes



La revolución de lo inmediato hace viejas las noticias. Ha vuelto a pasar este miércoles en Naciones Unidas. No importan los mensajes, se venden mejor las fotos. Vivimos en la era de la imagen y lo pagan con creces las palabras. Hace años, pensaban que un buen titular podía ayudar a ganar unas elecciones. Era mucho pensar, pero en algunos periódicos se podía llegar hasta sacar miga a un chaparrón. Si llueve gana la UCD, acabó siendo la portada de Diario 16 cuando Adolfo Suárez se las veía con la ola socialista. Eran otros tiempos, pero ahora con Barack Obama todo vuelve a sonarme a repetido. Me pasó antes y me pasa ahora. Los mensajes del presidente de los Estados Unidos siguen recordándome a la campaña española del 82. Malditas sean siempre las comparaciones, pero viendo y escuchando a José Luis Rodríguez Zapatero en rueda de prensa y en Naciones Unidas solo me han entrado ganas de salir corriendo. Eso ya lo he visto, eso ya me lo han contado. Hasta cuando el presidente del gobierno español parafraseaba a JFK he tenido que mirarme la cartera. Seguro. Siglo XXI, septiembre de 2009, otoño. No podemos pedirle a Obama que puede hacer por nosotros, debemos ayudarle a que lo haga. Los medios de comunicación del mundo repiten titulares pero hasta The New York Times hace en su editorial un amago de romper espejismos. Los españoles, siempre pasados de vuelta, prefieren rendirse como nuestro presidente. La solución es la imagen, los añadidos vienen solo dados por los mensajes. Unos hacen resucitar a los ONU. Otros terminan con el unilateralismo estadounidense. Obama, el salvador. Y mientras tanto, caen chuzos de punta. Dardos a lo Gadafi, para demostrarnos que siempre hay un cristal diferente con el que poder mirar al mundo. Nintendo desde la calle de enfrente lo tiene tan claro como el agua. La Wii se venderá 50 dólares más barata para dar esquinazo a la crisis. Supermario es la solución y eso antes de que el G20 pueda poner su particular punto y seguido. Solo que si llueve, la foto tendrá que hacerse a cubierto.