martes, 15 de septiembre de 2009

En venta, ser vecino de los Obama

Los Grimshaw venden casa. Jacky y Bill, jubilados, viven en Chicago. Hace más de 35 años pagaron 35 mil dólares por una mansión centenaria con 17 habitaciones. La foto de su casa es ahora portada del periódico The New York Times. La historia firmada por Susan Saulny tiene los honores de primera página. Es una de esas muchas noticias que en los Estados Unidos tienen ribete de exclusiva. Susan ha conseguido enterarse de milagro. La casa no está al alcance de las miradas de sus cientos de hipotéticos compradores. El cártel de se vende es una preocupación más para el Servicios Secreto. Los Grimshaw son los vecinos de los Obama en la ciudad de Chicago. La ventana de su cocina es una ventana con vistas. Su casa está separada por una verja y unos cuantos arbolitos de la que por más de millón y medio de dólares compraron los Obama hace menos de cinco años. Las niñas del entonces senador por Illinois gustaban de jugar con el perro de los Grimshaw. Ahora el jubilado profesor y su esposa deciden levantar el vuelo. No hay más explicaciones que la curiosidad de una decisión. Los vecinos de los Obama en Chicago pueden hacer el negocio de su vida. La revalorización del solar tiene efectos inmediatos. No hay problemas de vecinos y la seguridad está garantizada. El 5040 de South Greenwood Avenue no será nunca el 1600 de Pennsylvania Avenue de Washington DC, pero tiene su encanto. Ninguna propiedad privada puede presumir de tener pared con pared a una residencia del presidente de los Estados Unidos. Los Grimshaw hacen que no lo saben, pero por si acaso prueban a enterarse de cómo puede haberles tocado la lotería. Luego queda la declaración de la renta. Los impuestos, la parte contratante de la primera parte y una segura investigación y visto bueno de los servicios secretos estadounidenses a los nuevos propietarios.