George Bush y el primer ministro turco Tayyip Erdogan han pasado revista a las crisis abiertas en el norte de Irak con las actividades de la organización terrorista del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) –compartirán información y trabajarán juntos en desmantelar campamentos y refugios de sus líderes y seguidores- al tiempo que repetían por separado su deseo de ver en Pakistán un inmediato retorno a la democracia. Bush ha dicho que el mensaje que ha dado a Mussarraf a través de su
secretaria de estado Condolezza Rice, es que los Estados Unidos esperan la celebración de elecciones libres lo antes posible y ver a Musarraf desprenderse de su uniforme militar, por ser un aliado que de siempre ha estado en contra de los extremismo, una razón que ha podido costarle la vida en tres o cuatro ocasiones.
MUSARRAF, VUELVE
George Bush y Tayyip Erdogan han escenificado ante los medios de comunicación, en breve comparecencia en la Casa Blanca, su intención de trabajar juntos y compartir inteligencia y hasta recursos militares –Bush ha ofrecido al general Petraeus- todo para terminar con la organización terrorista que es el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) .(()) George Bush que ha felicitado a Erdogan por su liderazgo y su lucha contra el terrorismo internacional, ha insistido que la colaboración conjunta y hasta tripartita –debería darse participación al gobierno iraquí- debería conseguir finalmente un propósito de más largo alcance como seria la estabilidad en Irak. George Bush aprovechaba su encuentro con Erdogan para explicar al primer ministro de Turquía y trasladar a su país, lo que a través de la secretaria de esatdo Condolezza Rice y vía telefónica ha hecho saber al presidente Musarraf(()). Estados Unidos quiere el pronto retorno a la democracía en Pakistán, elecciones lo antes posible y ver a Musarraf desprenderse de su uniforme militar porque lo considera un aliado y un líder contrario a los extremismos razón por la que incluso tres o cuatro veces ha estado en peligro de perder la vida.
lunes, 5 de noviembre de 2007
Turquia y EEUU, juntose contra el terrorismo
Bush pedirá paciencia a Turquia
La esperanza es lo ultimo que se pierde, pero todo a punta a que la crisis en el kurdistán está muy lejos de encontrar soluciones o consensos en la entrevista que el presidente de los Estados
Unidos, George Bush, va a celebrar este lunes con el primer ministro de Turquía, Tayyip Erdogan. La secretaria de estado, Condolezza Rice, ha sido la encargada de acercar agendas que algunos piensan incluso contradictorias en su viaje relámpago a Ankara. La colaboración que ofrece Washington no es el cheque en blanco que reclaman en Turquía para poner orden en el norte de Irak y acabar con los seguidores del ilegal partido de los trabajadores kurdos, considerado por los dos gobierno una organización terrorista. Bush espera a Erdogan con un dossier de buen amigo y aliado, dispuesto a hablarle de la paz entre Israel y Palestina, las guerras de Afganistán e Irak -y ya puestos- de su intención de ver a Turquía en la Unión Europea. Información privilegiada y oferta con sugerencia de colaborar con el gobierno de Irak es la salida que ofrecen los Estados Unidos. Asuntos que a decir de los turcos poco importan incluso cuando este pasado fin de semana el PKK liberaba a ocho de sus militares para seguir agitando a una opinión publica dispuesta a pasar de consejos y componendas diplomáticas
lunes, 22 de octubre de 2007
Esperando a Erdogan
Washington el próximo cinco de noviembre. . La llamada telefónica de Condolezza Rice al presidente turco se había silenciado en Washington a beneficio de la que fue una declaración escrita de George Bush condenando enérgicamente los ataques en la provincia fronteriza de Hakkary porque “son inaceptables y deben cesar ya”. Desde el ministerio de asuntos exteriores, -aquí secretaria de estado- el portavoz Sean McCromack condenaba directamente al Partido de los Trabajadores del Kurdistán de los hecho y recordaba que Estados Unidos “seguirá trabajando con el gobierno turco y con el iraquí para poner freno a esta organización terrorista que –son sus palabras- ha dejado un reguero de sangre que solo sirve para perpetuar el terrorismo". 



