viernes, 18 de marzo de 2011

Burchett vs Fulford

Burchett y Fulford tienen muchas cosas en común, tantas como ninguna. Wilfred Burchett está muerto. Benjamin Fulford, vivito y coleando. La historia del periodismo cuenta que Burchett fue el primer hombre blanco en llegar a Hiroshima después de la bomba atómica. Siempre polémico, Wilfre Burchett se confesaba comunista y viajaba por territorios en guerra con una acreditación del periódico británico Daily Express. El 2 de septiembre de 1945, cuando Japón firmaba la rendición en la cubierta del USS Missuri, el periodista australiano cogió el tren en Tokio para llegar a Hiroshima. Fue el primero en escribir a Occidente lo que vió con sus propios ojos. "Parece como si una apisonadora gigante hubiese pasado por encima y arrasado todo lo que aquí existía. Escribo estos hechos...como una advertencia al mundo". Burchett dio siempre mucho que hablar con su periodismo combativo y casi de trinchera. Murió en Bulgaria en 1982 víctima de cáncer después de pasar por Corea, Moscu, Vietnam... y por casi todas las guerras del siglo XX. Veintipocos años, 1961, llegaba al mundo en tierras canadienses Benjamin Fulford. Muy pequeño, con padre embajador y madre judia, se enamoró de Japón país del que acabó nacionalizándose. Fulford se hizo periodista y descubrió que era en los escándalos donde estaba su negocio. Su video colgado en Youtoube pone los pelos de punta. Si no fuera porque la realidad supera siempre la ficción, Fulford no se comería una rosca. Hoy tiene un blog que alimenta con la curiosidad de sus lectores a la rica cuota de 8 dólares al mes. Pedir confirmación a sus historias es otro cantar, aunque solo ha sido condenado en una ocasión por calumnias. A 18 de marzo no se sabe que haya cogido tren de Tokio a Fukushima o un avión a los Estados Unidos . Fulford tira la piedra y esconde la mano. Claro que una máquina de hacer terromotos en Alaska y propiedad del High Frecuency Active Auroral Research Program (HAARP) si debiera merecer un desplazamiento.