miércoles, 27 de enero de 2010

Obama levanta bandera blanca sin rendirse

La guerra de Irak se acaba en agosto de este año. Los soldados estadounidenses pueden empezar a pensar en regresar a casa. Ya queda menos. Incluso para el verano del 2011, los refuerzos que se han hecho llegar a Afganistán pueden estar de sobra. Barack Obama se ha hecho querer. Las guerra de Irak y Afganistán tienen las horas contadas. Lo ha vuelto a decir, lo ha hecho. Ha tenido que medir y medirse. Sopesar cada una de sus palabras y argumentos. Era su día. El día de volver a poner la pelota en juego tirando de bandera blanca pero sin redirse. Presentar ante el pueblo soberano su primer discurso del estado de la unión. Estaban todos, hasta unas estúpidas morcillas presidenciales para recordar que un primer negro y demócrata en la Casa Blanca tiene que ser diferente. Barack Obama ha querido ganarse la confianza de un pueblo harto de políticos y politiquerías. Uno de cada díez estadounidenses está sin empleo y viéndolas venir. Ese es el gran defícit que debe corregirse con urgencia. La confianza es la madre del sueño americano. Solo con ella se podrán sobrellevar realidades feroces. Hacer llegar el dinero a las clases medias. Aprovechar 20 mil millones de dólares que devuelven los grandes bancos para reconvertirlos en créditos blandos. Conseguir que los emprendedores y pequeñas empresas generen 2 millones de puestos de trabajo. Hacer de la educación una fuerza de futuro tan necesaria como las energías verdes o el ahorro presupuestario. Obama ha jugado todas las cartas y todos los palos. Ha tenido el mal gusto de advertir como gracia que su mujer trabaja por pena para conseguir que una buena alimentación logre reducir la obesidad congenita que amenaza al pueblo soberano. Esperaba aplausos republicanos donde no los hubo y hasta tuvo el detalle de decirlo. Al fín y al cabo, el es el presidente. El único que puede admitir que el solito no traerá nunca el cambio a Washington. El único que hace contornearse al juez Alito cuando pide al poder legislativo una ley capaz de corregir el desaguisado del Supremo. Desde ahora /palabra del judicial/ los millones de las grandes empresas tambien eligen presidente. Obama se crecía sin llegar todavía a las guerras. Si hay alguien con mejores ideas que las ponga encima de la mesa. No hay dinero, no lo habrá para gastar en sueños. Se congela el presupuesto del gobierno, se congelará el próximo año por si las moscas. Ya se han detectado más de 20 mil millones de dólares en gastos innecesarios. Los ricos pagarán más, pero no habrá subida de impuestos. Los ricos son quienes tienen sueldos superiores a los 220 mil dólares/año. Obama miraba al respetable y al final lo dijo. No, no seguiré haciendo la misma política que durante casi los últimos diez años nos hizo creere que arreglariamos el defícit dando el dinero a las grandes empresas y ayudando a los grandes bancos. El presidente bajaba del pedestal una hora larga después de haber llegado hasta la Colina del Capitolio. Solo Irán se ha quedado en el lugar de los malos y a los otros hay que plantarles cara con la libre competencia y sin ejes del maligno. Y con el desarme nuclear, cosa que con los rusos pudiera terminar en abril en uno de los acuerdos más sustancioso de la última decada. Kennedy y Reagan tuvieron su cita en esta primera comparecencía en la que no estuvo Edward. Me quede con la copla. Y con un pesado run-run que seguro pasarán por alto en muchos periódicos europeos y en los que se publican en el país de la que hoy en su presidencia. En los Estados Unidos de Obama se intentará que un estudiante no tenga que arruinarse por hacer una carrera. La idea es que ahora las universidades, como las empresas farmaceúticas o las de seguros médicos, se hagan hermanitas de la caridad. Ajusten precios y matrículas, se aprieten el cinturón -como todos- y echen una manita ayudando a quienes más lo necesitan. Como ya lo hace o tratará de hacerlo el gobierno de Obama. Atención a navegantes. Atencion a los hijos e hijas estadounidenses con aspiraciones a ser mañana universitarios. Tránquilos, muy tránquilos. Ahora podreís seguir soñando en futuro sabiendo que vuestras carreras se pagarán a cómodos plazos. La oferta cae del cielo. Tan solo debereís abonar el 10 por ciento de vuestros futuros sueldos durante los veinte años que siguen a vuestra titulación. Así como suena. Y si hay dudas, el ofertón. Si el trabajo del universitario es público o para las administraciones públicas, entonces se reducirá la deuda y podrá hacerse efectiva en tan solo una década.
Magin --
I just finished delivering my first State of the Union, and I wanted to send you a quick note.
We face big and difficult challenges. Change on the scale we seek does not come easily. But I will never accept second place for the United States of America.
That is why I called for a robust jobs bill without delay. It's why I proposed a small businesses tax credit, new investments in infrastructure, and pushed for climate legislation to create a clean energy economy.
It's why we're taking on big banks, reforming Wall Street, revitalizing our education system, increasing transparency -- and finishing the job on health insurance reform.
It's why I need your help -- because I am determined to fight to defend the middle class, and special interest lobbyists will go all out to fight us.
Help me show that the American people are ready to join this fight for the middle class -- add your name to a letter to Congress today:
http://my.barackobama.com/SOTU
We have finished a difficult year. We haveome through a difficult decade. But we don't quit. I don't quit.
Let's seize this moment -- to start anew, to carry the dream forward, and to strengthen our union once more.
President Barack Obama
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