viernes, 24 de mayo de 2013

Guantánamo, otra vez


         Barack Obama tiene mala conciencia. Hace más de cuatro años, quería y prometía cerrar la cárcel de Guantánamo que todavía hoy sigue abierta El presidente de los Estados Unidos ha vuelto sobre sus pasos para recordar sus viejas intenciones.  Desde la Universidad de la Defensa en Washington trató de diseñar una nueva política antiterrorista donde la prisión de la base estadounidense en la isla de Cuba, con 166 reclusos  de los que más de un centenar están en huelga de hambre-   volvió a ser obligada referencia. Una mujer interrumpió a Obama cuando se las prometia más felices:  ¨Si no cierra Guantánamo el comandante en jefe es porque no le da la gana¨. Se hizo el silencio y el presidente volvió a repetir que está en manos del Congreso,  que agilizará conversaciones para que Yemen y paises amigos se hagan cargo de unos reclusosos que después de años siguen viviendo en un limbo legal en el que la mayoría  ni sabe de que se les acusa.  Lo más curioso es que mientras se vuelve  hablar de cerrar Guantánamo, el Pentágono han mandado un requerimiento al Congreso para contar con 450 millones de dólares extra. Todo un pico  en el que se incluye  adecentar las instalaciones y hacer frente al gasto que eleva con creces en Guantánamo los 70 mil dólares que cuestan en las cárceles de máxima seguridad atender las necesidades anuales de un recluso.