jueves, 15 de diciembre de 2011

Estados Unidos sale ¨oficialmente¨ de Irak

Tantas veces he dicho y repetido que la Historia nos demuestra cómo siempre empieza una guerra pero nunca como acaba. Ahora ya sé como han terminado ocho años y medio en Irak, cómo se esribe el punto y final de una guerra que declaraba Estados Unidos y el presidente Bush al sátrapa Sadam Huseim bajo la justificación de acabar con unas armas de destrucción masiva que nunca encontró. Este quince de diciembre, en una ceremonia que el pueblo estadounidense no tuvo la ocasión de ver en directo porque a las cinco y media de la madrugada en la costa este se está mejor en la cama que delante del televisor, la gran potencia oficializó su despedida en el mismísimo aeropuerto internacional de Bagdad hasta donde llegó el cabo mayor del presidente Obama y respondable del Pentágono para hacerse las fotos. No debería ser un día triste, pero en el ánimo de los presentes y de los miles de ausentes -de allí y de aquí y de esa media docena de paises que como España participaron como amigos- no había motivos para la celebración. El final de la guerra deja demasiados interrogantes en el aire. Suele pasar, también es una lección que deja la Historia. A partir de hoy empiezan a encontrarse respuestas que pueden llegar a cuenta gotas. Mientras llegan y hacemos libros con argumentos y explicaciones para todos los gustos, me quedo con la carta que acaba de enviar el presidente Obama a los muchos correos electrónicos que -como el mío- conserva en sus archivos desde que hace cuatro años recorriera los Estados Unidos pregonando palabras de esperanza...
The White House, Washington

Good afternoon,

After nearly nine years, our war in Iraq is ending.

In recent days, many of our troops have come home and been reunited with their families for the holidays. Over the next few days, a small group of American soldiers will begin the final march out of Iraq.

This moment of success is because of their sacrifice. More than 1.5 million Americans have served in Iraq. More than 30,000 of these brave men and women were wounded. Nearly 4,500 gave their lives. America’s military families have borne a heavy burden.

As we mark the end of this war, we need to show our veterans and their families that they have the thanks of a grateful nation.

Take a minute to look back at the moments that brought us to this point, then share a personal message of gratitude with those who have served.

Send your message of thanks

Part of ending a war responsibly is standing by those who have fought it. It's not enough to honor our heroes with words; we must do so with deeds.

That's why we've worked to send 600,000 veterans and family members back to school on the Post-9/11 GI Bill. That's why one of Michelle's top priorities as First Lady has been to support military families and why she's worked with the private sector to get commitments to create 100,000 jobs for those who've served and their spouses. That's why we worked with Congress to pass a tax credit so that companies have an incentive to hire vets and have taken steps to help veterans translate military experience to the private sector job market.

In America, our commitment to those who fight for our freedom and our ideals doesn't end when our troops take off the uniform.

You can be a part of this effort to honor our heroes.

Help mark this moment. Write a quick note that troops and veterans all over the world will be able to see:

http://www.whitehouse.gov/iraq

Thank you,

President Barack Obama