viernes, 29 de enero de 2010

Jubilados


Cuatro años atrás, el gobierno que ahora se mesa los cabellos por retrasar la edad de jubilación prefería mandar a casa a los trabajadores que pasaban de los cincuenta. La idea de aligerar empresas públicas para maquillar resultados y soñar con el borrón y cuenta nueva fue práctica cotidiana en la España desarrolista. Los últimos gobiernos de la democracia han hecho los deberes sin preocuparse en exceso por los números rojos. Había caja y se podía tirar de la caja. Ahora, pagamos las conscuencias. No es oro todo lo que reluce, pero lo hemos descubierto demasiado tarde. No importa lo que diga ni el presidente del gobierno ni el jefe de la oposición. La realidad se palpa en la calle y en ese tejido supuestamente empresarial que en nuestro país brilla por su ausencia. Salvo cemento, pocas ideas y muy pocas multinacionales con vitola de casa que nos puedan ayudar a capear el temporal. A estas horas, la solución pasa por hacer lo contrario de lo que habíamos hecho en antaño. A falta de pan, sudores y lágrimas. Jubilaciones con menos dinerito y más trabajo con menos salario. A la fuerza, ahorcan. Nos hemos ganado a pulso la que se nos viene encima. Hemos sido más cigarras que hormigas. Ahora, hay que dar una vuelta de timón en un mar que no controlamos. Si queremo bajar nuestros precios para ser competitivos nos llaman aguafiestas. El euro es una autopista cuando mas necesitamos bajar la velocidad. El modelo es lo que se nos ha caido a trozos. Menos mal que somos europos y estamos en el mundo, pero -por desgracia- con ganas de seguir siendo diferetes. Y la diferencias, al final se pagan. Empezar ahora por añadir años a la edad laboral es un remedio que da risa. A mí, que me lo digan. Me mandaron a casa con cincuenta y dos y ahora rezo por volver a la empresa que me hizo el regalo cuando cumpla sesesenta y cinco. Esta mañana, cuando estaba reunido el consejo de ministros, daba saltos de alegría. Si su proyecto acaba siendo ley, me veo regresando a la radio con 65 para trabajar año y dos meses. ¿Podré volver a ser un corresponsal, un currito en la redacción central o me ofrecerán otro ERE tentador? Bueno, tiempo al tiempo. Hay que saber esperar para conocer qué deciden o si como hasta ahora, mañana todo es diferente. Lo más grave, lo más triste, es que antes de los diez años que nos quedan por delante se atrevan a cerrar una empresa que hoy siguen diciendo es una empresa de todos.

miércoles, 27 de enero de 2010

Obama levanta bandera blanca sin rendirse

La guerra de Irak se acaba en agosto de este año. Los soldados estadounidenses pueden empezar a pensar en regresar a casa. Ya queda menos. Incluso para el verano del 2011, los refuerzos que se han hecho llegar a Afganistán pueden estar de sobra. Barack Obama se ha hecho querer. Las guerra de Irak y Afganistán tienen las horas contadas. Lo ha vuelto a decir, lo ha hecho. Ha tenido que medir y medirse. Sopesar cada una de sus palabras y argumentos. Era su día. El día de volver a poner la pelota en juego tirando de bandera blanca pero sin redirse. Presentar ante el pueblo soberano su primer discurso del estado de la unión. Estaban todos, hasta unas estúpidas morcillas presidenciales para recordar que un primer negro y demócrata en la Casa Blanca tiene que ser diferente. Barack Obama ha querido ganarse la confianza de un pueblo harto de políticos y politiquerías. Uno de cada díez estadounidenses está sin empleo y viéndolas venir. Ese es el gran defícit que debe corregirse con urgencia. La confianza es la madre del sueño americano. Solo con ella se podrán sobrellevar realidades feroces. Hacer llegar el dinero a las clases medias. Aprovechar 20 mil millones de dólares que devuelven los grandes bancos para reconvertirlos en créditos blandos. Conseguir que los emprendedores y pequeñas empresas generen 2 millones de puestos de trabajo. Hacer de la educación una fuerza de futuro tan necesaria como las energías verdes o el ahorro presupuestario. Obama ha jugado todas las cartas y todos los palos. Ha tenido el mal gusto de advertir como gracia que su mujer trabaja por pena para conseguir que una buena alimentación logre reducir la obesidad congenita que amenaza al pueblo soberano. Esperaba aplausos republicanos donde no los hubo y hasta tuvo el detalle de decirlo. Al fín y al cabo, el es el presidente. El único que puede admitir que el solito no traerá nunca el cambio a Washington. El único que hace contornearse al juez Alito cuando pide al poder legislativo una ley capaz de corregir el desaguisado del Supremo. Desde ahora /palabra del judicial/ los millones de las grandes empresas tambien eligen presidente. Obama se crecía sin llegar todavía a las guerras. Si hay alguien con mejores ideas que las ponga encima de la mesa. No hay dinero, no lo habrá para gastar en sueños. Se congela el presupuesto del gobierno, se congelará el próximo año por si las moscas. Ya se han detectado más de 20 mil millones de dólares en gastos innecesarios. Los ricos pagarán más, pero no habrá subida de impuestos. Los ricos son quienes tienen sueldos superiores a los 220 mil dólares/año. Obama miraba al respetable y al final lo dijo. No, no seguiré haciendo la misma política que durante casi los últimos diez años nos hizo creere que arreglariamos el defícit dando el dinero a las grandes empresas y ayudando a los grandes bancos. El presidente bajaba del pedestal una hora larga después de haber llegado hasta la Colina del Capitolio. Solo Irán se ha quedado en el lugar de los malos y a los otros hay que plantarles cara con la libre competencia y sin ejes del maligno. Y con el desarme nuclear, cosa que con los rusos pudiera terminar en abril en uno de los acuerdos más sustancioso de la última decada. Kennedy y Reagan tuvieron su cita en esta primera comparecencía en la que no estuvo Edward. Me quede con la copla. Y con un pesado run-run que seguro pasarán por alto en muchos periódicos europeos y en los que se publican en el país de la que hoy en su presidencia. En los Estados Unidos de Obama se intentará que un estudiante no tenga que arruinarse por hacer una carrera. La idea es que ahora las universidades, como las empresas farmaceúticas o las de seguros médicos, se hagan hermanitas de la caridad. Ajusten precios y matrículas, se aprieten el cinturón -como todos- y echen una manita ayudando a quienes más lo necesitan. Como ya lo hace o tratará de hacerlo el gobierno de Obama. Atención a navegantes. Atencion a los hijos e hijas estadounidenses con aspiraciones a ser mañana universitarios. Tránquilos, muy tránquilos. Ahora podreís seguir soñando en futuro sabiendo que vuestras carreras se pagarán a cómodos plazos. La oferta cae del cielo. Tan solo debereís abonar el 10 por ciento de vuestros futuros sueldos durante los veinte años que siguen a vuestra titulación. Así como suena. Y si hay dudas, el ofertón. Si el trabajo del universitario es público o para las administraciones públicas, entonces se reducirá la deuda y podrá hacerse efectiva en tan solo una década.
Magin --
I just finished delivering my first State of the Union, and I wanted to send you a quick note.
We face big and difficult challenges. Change on the scale we seek does not come easily. But I will never accept second place for the United States of America.
That is why I called for a robust jobs bill without delay. It's why I proposed a small businesses tax credit, new investments in infrastructure, and pushed for climate legislation to create a clean energy economy.
It's why we're taking on big banks, reforming Wall Street, revitalizing our education system, increasing transparency -- and finishing the job on health insurance reform.
It's why I need your help -- because I am determined to fight to defend the middle class, and special interest lobbyists will go all out to fight us.
Help me show that the American people are ready to join this fight for the middle class -- add your name to a letter to Congress today:
http://my.barackobama.com/SOTU
We have finished a difficult year. We haveome through a difficult decade. But we don't quit. I don't quit.
Let's seize this moment -- to start anew, to carry the dream forward, and to strengthen our union once more.
President Barack Obama
DONATE

jueves, 21 de enero de 2010

Haití y otras calamidades


Alvaro Soto me llamó hace unos días. Miento. Primero fue un correo electrónico y después llegó la llamada. Mi casa de siempre quería recordar tragedias vividas y contadas en la radio. Detrás estaba Juan Ramón Lucas y su equipo. Quedamos en hablar en la madrugada del jueves. En días como hoy preperaba un especial. Para mí, especial y medio. Se trataba de saber si alguna vez pueden olvidarse las tragedias. Cuando he vuelto a escuchar a JuanRa, Alvaro y Fran he sentido escalofrios. La radio sigue siendo una droga, crea dependencia y hace milagros. Este jueves de madrugada he vuelto a ser adicto. Gajes del oficio, aunque sea vivido desde la cuneta de un ere irresistible. Llegó la hora. Me toca. El toro y el huracán Katrina saliendo por el callejón de los miedos. La radio en vivo y en directo. Adios, se va, se acaba... Y ahora, sin palabras, no sé ni encuentro la mejor forma para decir adios, para despedirme, para dejar que JuanRa, Alvaro y Fran vuelvan a ser quienes son. Ellos y otros tant@s amig@s que ya saben que son mis favoritos. Los seres humanos a los que más adoro porque siguen haciendo la radio de cada día. Gracias y que no decaiga.

¿Cuándo olvidaremos a Haití? (En Días Como Hoy)



miércoles, 20 de enero de 2010

Massachusetts vota republicano

Hace años, el presidente Truman se mofaba de las prisas periodísticas que le daban como caballo perdedor en las elecciones a la Casa Blanca. Ahora, en el estado de Massachusetts, un candidato republicano al Senado estadounidense repite la foto tan comedido como satisfeho. Scott Brown ha dado la campanada, por eso tiene derecho a sostener el periódico de la verdad sin necesidad de esperar a correcciones. El solito -y casi contra pronóstico- se ha convertido después de cincuenta años en el heredero natural del sillón de los Kennedy. Paradojas de la historia. Ahora, cuanto más necesitado estaba Obama de un león, acaba aterrizando en Washington un elefante en cacharrería. La victoria a los puntos de Brown llenará de tinta las hemerotecas. Un dia como hoy, hace tan solo un año, Barack Obama convocaba a juramento en la plaza mayor de los Estados Unidos. La esperanza del cambio no debiera ser flor a pudrirse en 365 días, pero los efectos de la crisis y los métodos elegidos por el presidente han hecho estragos. Los republicanos vuelven a tener la oportunidad de hacer filibusterismo en la Colina del Capitolio. Los demócratas ponen su mejor cara, aún a pesar de no faltar quien advierte de la necesidad de esperar a Brown para proseguir los trabajos pendientes. La reforma sanitaria -la que para muchos ciudadanos es menos que nada- vuelve a estar en la cartelera política de las desavenencias. Brown es todo menos tolerante con las prisas y con las reformas. Junto con la vitola de político desconocido ya hay quien le recuerda sus convicciones más conservadoras. La foto que no se hecho la cuentan los periódicos en letra pequeña. Brown más que sucesor del senador Kennedy parece ser digno heredero del mormón y presidenciable Mitt Romney. Lo que son la cosas. Desde 2002, desde que Romney fuese elegido gobernador de Massachussets, ningún republicano se había comido un rosco en uno de los estado mas liberales de la costa este. No es baladí, pero lo conseguido por Brown es digno de tenerse en cuenta. Kennedy revalidaba en 2006 su escaño por 38 puntos de diferencia. Obama ganaba a McCain por 26 en noviembre del 2008. Hace solo unas horas, a la espera todavía de resultados oficiales y definitivos, Scott Brown ha endosado una manita de cinco puntos y recibido la felicitación de la aspirante demócrata Marta Coakley. Son los gestos, como las fotos. Gestos y fotos a los que se añade el aviso urgente del presidente Obama. Enhorabuena, senador Bronw, le espero en Washington con una agenda repleta de buenas intenciones.

domingo, 17 de enero de 2010

Haití... paren, que me bajo

Es la primera vez y me temo que no será la última. ¿Fue siempre igual? ¿Hicimos siempre lo mismo? Desde hace muchos años tuve la suerte-desgracia de vivir tragedias en primera fila. Nunca he visto la cara de la guerra, pero sí he tenido que contar en vivo y en directo como mi prójimo luchaba por salvar la vida. Esta semana he vuelto a recordar muchas historias de ayer y de siempre. Inundaciones, incendios, atentados, huracanes... Ahora no me gusta, no puedo ver o escuchar como contamos las desgracias ajenas a manera de extraterrestres. Debe ser una profesión de mierda la que obliga a coger una cámara, un micrófono, una pluma para evitar dar paletadas de esperanza. Una profesión de mierda la que toma imágenes y las multiplica para vergüenza del respetable. Una provocación, una necesidad que pagan las empresas de la información como peaje digno del mundo libre. Haití ha sido la gota para llenar el vaso. Me ha hecho pensar lo que nunca me había parado a pensar. Qué es ser y para qué sirve ser periodista. Cómo fue el mundo antes de que llegara la imprenta, el teléfono, la radio, la televisión y el internet. ¿Hubo mundo o nos los hemos imaginado? ¿Fue verdad o las verdades solo son las que nos enseñan con imágenes? Es una mierda lo que hemos acabado haciendo con todos nuestros inventos. Es una vergüenza que los periodistas del mundo no tengan agua, ni cama, ni hoteles en Puerto Príncipe. Una lástima que la gasolina sea tan escasa que no les dé ni para buscar la buena noticia con la que abrir la crónica del día siguiente. Una provocación que unos a otros se pidan ideas y soluciones para canalizar la ayuda internacional que no llega. La poderosa e inagotable CNN ha montado su plató en una Haiti devastado y desolado. Llegó la primera y seguro que se irá la última. Pero es como si muchos de sus enviados especiales tuvieran un croma a sus espaldas. Llama la atención porque después de cinco dias ellas y ellos siguen sin despeinarse. Ellos y ellas somos nosotros, los otros son los haitianos a los que seguiremos dando una limosna para salvar nuestra conciencia y ese divino oficio de contar lo que vemos sin mancharnos las manos.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Terrorismo y miedo

Hace años, al escritor Salman Rushdie le condenaban a muerte. Los ayatholás más intransigentes contestaban así a un libro que no les había gustado. Salman puso tierra de por miedo y la atención mundial que levantó su caso le permitió vivir entre las sombras. Su residencia en 2001 era Londres. Desde la Gran Bretaña, Salman escribió un impresionante alegato en favor de la libertad despues del tristemente famoso 11 S. Me acuerdo como si fuese ayer. Pocas veces suele ocurrirme que un folio me ponga cachondo. Solo entonces, necesito coger el teléfono y expresar a su autor mi aprobación mas efusiva. Con Salman fue imposible. Para compensarlo, aquellos -sus argumentos- vienen a menudo a mi memoria. Ahora, otra vez. Cuando las alertas terroristas se disparan porque un nuevo artefacto explosivo pudiera no ser detectado por las máquinas más sofisticadas me acuerdo de Salman. Cuando veo las fotos de los perros olisquando maletas a lo largo y ancho de medio mundo me acuerdo de Salman. Cuando hay que ir tres horas antes a los aeropuertos y esperar tres horas más para ser embarcado me acuerco de Salman. Cuando Obama veranea en Hawaii y recibe una llamada de teléfono para contarle que un loco ha querido hacer volar por los aires un avión me acuerdo de Salman. Cuando leo en los periódicos digitales comentarios sarcársticos recondando que las víctimas de un lado no son como las víctimas del otro, me acuerdo de Salman. Cuando me levanto y miró a mi alrededor, cuando veo a mis hijos, comparto preocupaciones con mis amigos, leo el periódico, escucho la radio, miro la televisión... me acuerdo de Salman. Su receta es mi salvación, aunque sea una receta que a simple vista puediese parecer imposible. Estas clases de intolerancia tienen soluciones difíciles y nunca exlusivas. Seguro, pero a mí me gustaría que fuese la solución Salman. A los otros que ni piensan como yo hay que combatirles con libertad, con un bocata de jamón en la plaza mayor, con una tertulia en el café de la esquina, con un@ chic@ buen@ obligándonos a dar la vuelta para mirarl@ de arriba a abajo, con besos y achuchones en público si fuese necesario... A quienes se vuelven locos e intransigentes hay que darles la vuelta con todo. Lo ha dicho Salman: No será con armas, sino librándonos del miedo como venceremos a los terroristas.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Zapatero, viento y figura

No aprendemos, no somos capaces de aprender algo tan simple como que lo más importante en la vida es que hablen de uno. Bien o mal, no importa, pero que hablen. Ayer fueron unos fotos, hoy un discurso -la frase final de un discurso- mañana una ley o un desecuentro... Poco importa, aunque el único peligro pudiera ser hacerse fotos, hablar o legislar con el apellido España como contrapunto principal. Un presidente de gobierno es como un jefe indio. España no es una tribu, aunque a veces los españoles puedan llegar a parececerlo. Las tribus son ahora más urbanas que antaño, pero pueden hacer mucho más el indio que aquellos cazadores solitarios que campaban por el nuevo mundo. Zapatero sin ir mas lejos ha hecho en Compenhague de indio Jefe Seatle. Si no ha sido jefe en persona, -está muerto desde mediados del siglo XIX- al menos lo ha intentado. Y a mí -dicho sea de paso- hasta me ha gustado. Decir en el siglo XXI que la tierra no es de nadie, salvo del viento es mucho decir. Lo digo yo y lo digo con el aire, y hasta resulta cachondo. Pero que lo diga el presidesente Zapatero a lo líderes del mundo sentados en Copenhague tiene bemoles. A mí, repito, me gusta. Me gusta como lo decía el Jefe Seatle al presidente de los Estados Unidos en 1855. Eran otros tiempo, naturalmente, pero desde entoncés su mensaje ha tenido tanta actualidad que hasta en el Palacio de la Moncloa han tratado de adaptarlo a los nuevos tiempos. El resultado ha sido sorpredente. La Red se ha vuelto loca y si escribes en Google la frase pertenece al viento te sorprendes de la reacción mediática que ha tenido el acontecimiento. Es una lástima, porque -dicho sea de paso- del clima no ha vuelto hablar ni Dios en esta tierra que se lleva el viento.

martes, 1 de diciembre de 2009

Más soldados para Afganistán

No todos los días son víspera de fiColor del textoesta. La Casa Blanca, la factoría mediática que multiplica sus atenciones al presidente de los Estados Unidos, ha preferido en esta ocasión dejar los anuncios y las primicias para quines ponen puntos y comas. The Washington Post es quien hace las veces de pavo mareado. Pasó el fín de semana de Acción de Gracias y llega de nuevo Afganistán. Esta noche, Barack Obama se dirigirá a los ciudadanos del mundo desde una base militar estadounidense. La receta para salir ayudar a Karzai y al pueblo afgano está en la cartera. Se ha hecho esperar. Seguro que ha sido difícil, pero la solución estaba cantada. Más militares estadounidenses seguirán buscando a Bin Laden. Obama ha vuelto hacer lo contrario de lo que muchos pensaban. Sus generales reclamaban el envio de 40 mil hombres. Treinta y cuatro mil no son tantos, pero casi suficientes para que el comandante en jefe tenga que dar la cara. El presidente ha tardado en tomar su decisión. Otra vez más de lo mismo. Nunca es fácil decir la última palabra. Mucho más difícil que todos estén de acuerdo. Barack Obama busca en el teléfono rojo las complicidades de aliados y amigos. Es la diplomacia de la video conferencia la que permite soñar con el todos a una. Esta vez no está España ni está su presidente Zapatero. Hasta ahí podíamos llegar. Las decisiones del aquí te pillo aquí te mato no se estilan en el depacho oval. Obama, despues de todo, nunca dijo que se marcharía de Afganistán sino todo lo contrario. Hoy dará los detalles, pero lo que sí ha vuelto a quedar claro es que las guerras siempre se sabe cómo empiezan pero nunca como terminan.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Esther, la sonrisa



Es ley de vida, pero a la muerte de tus seres queridos no hay nunca manera de acostumbrarse. Caen bombas cada vez más cerca, me decía un buen amigo no hace muchos años. Ahora sé que no son bromas, que la vida pasa en un suspiro y que la gente buena tampoco tiene patente de corso. Esther ha dicho basta por primera y última vez en su vida el mismo día que cumplía 80 años. Basta, tía, basta... Basta, por ahora, basta de ver tu sonrisa, tu eterna sonrisa. Basta de buscar aire, aire por el que has luchado estos últimos años. Basta de ser como solo tú eras. Viuda, madre, abuela, tía... y Revillina para explicarlo casi todo. Te has ganado a pulso, tía Esther, el descanso eterno. Nos dejas el ejemplo, los recuerdos, la memoria. Aquel ir y venir de la mano de Enrique, tu mejor abogado. Aquella primera vez que escuché como el cáncer se puede llevar a quienes más quieres. Las Navidades en la calle Postas con mis primos pequeños porque de mayores algunos se fueron antes de tiempo. Los veranos y el teatro en vuesta casa de Lavecilla. El descubrimiento de que la carne de caballo era un exquisito desayuno. Las tertulias en las diferentes casas viejas de Astorga que tu sola convertías en museos. Las visitas siempre gozosas para darte un achuchón estos últimos años en León. La última vez que comimos juntos y mirándonos a los ojos en el Restaurante Luniega. La mano, esa mano que me apretaba y me decía todo cuando la enfermedad te obligó a estar mas callada que de costumbre. Basta, tía, basta porque me queda tambien tu último mensaje. Este pasado verano hablabas ya solo con los dedos. Tus hijas te habian enseñado su particular lenguaje de los signos. Me apretabas con tu mano mi mano. Sostenías en la otra, la esquela recordatorio de tu hermano recién fallecido. Decías sí con el dedo indice. Sabías decirlo tambien hasta en silencio. Sabías y has sabido decirlo siempre: la vida es de quienes saben reir y levantarse siempre -pase lo que pase- con una sonrisa en los labios. Que difícil, pero contigo hemos sabido y aprendido a que no es imposible.

martes, 17 de noviembre de 2009

El aire, la solución

Los chicos de la Coca Cola han invitado a un amigo mío a dirigirse a sus más altos directivos. Es curioso, el encargo es en la estadounidense ciudad de Atlanta y tan solo a dos semanas vista. La idea pasa por inyectar en los más altos ejecutivos de la bebida de las burbujas un nuevo manual de resistencia. Coca Cola busca ideas. Necesita de nuevos elementos para mantener en alto su pabellón. No es nada nuevo. Pasa siempre en los negocios. Las mejores empresas saben de cómo hay que renovarse o morir. Coca Cola no iba a ser la excepción. Hace más de cien años, mi familia política tuvo en España una oferta parecida. No había que hablar, entonces se trataba de vender. Había que introducir la que luego fue bautizada como la chispa de la vida en la soleada piel de toro. Fueron primero a Cataluña en busca de representantes. Y allí se toparon con el bueno de un Riu para decirles eso que saben decir los buenos comerciantes. Primero ver y luego vender. Así empezó una historia que este fín de semana me ha recordado quien ahora llaman un empresario emprendedor. La idea del antepasado familiar era de puro perogrullo. Cuando le abrieron una botella y probó el jarabe solo le vino a la cabeza una respuesta. Esto, señores, es como nuestra zarzaparrilla pero en malo. Gracias por su tiempo y por donde han entrado pueden salir con todos mis respetos. El tatarabuelo de mi esposa se quedó tan ancho como todo un caballero. Murió rico y dejando buena herencia a una saga que no tardó en dilapidar toda su fortuna. No fue la guerra, que tambien, fueron los malos negocios y seguramente la ausencia de la Coca Cola quien privó a sus descendientes de hacer pingües beneficios. Eran otros tiempos aunque las consecuencias pueden ser las mismas. Si aquel Riu hubiese aceptado en quince minutos la propuesta que ahora en minuto y medio aceptó mi amigo otro gallo le hubiera cantado. Coca Cola España no sé si sería lo que es ahora. Lo que sí es verdad es que los ejecutivos de Coca Cola USA van a flipar en colores. Mi amigo, otro español que triunfa en los Estados Unidos, se ha sacado de la chistera una ponencia extraordinaria. No es nueva, la repite siempre que le pagan. Es original y llamativa. No hay quien pueda permitirse el placer de llevarle la contraria. El futuro -es la idea base de su ponencia- el futuro está en el aire. Así, como quien no quiere la cosa. Una idea tan original que, por elemental y sencilla, levanta oleadas de pasión y riadas de admiradores. El aire, señores, el aire es lo que tocamos todos, lo que bebemos, lo que separa su botella del consumidor, lo que tiene que cruzar el líquido elemento hasta llegar a la boca del cliente potencial. A ver si se enteran. El aire es la solución, la panacea, el futuro con el que arreglar crisis y problemas.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

España en parabólica

Vender la imagen de España es solo cuestión de los españoles y de sus medios de comunicación. Hay que reconocer que los satélites han acabado haciendo saltar por los aires todas las fronteras. No hay que ser muy listo para entender que todo puede pasar delante de nuestros ojos en vivo y en directo. Es lógico que en los Estados Unidos y hasta en sus antípodas vean como el Alcorcón se merienda a un histórico que llaman Real Madrid. Todo es normal, hasta que casi a la misma hora, otros prefieran seguir el duelo con el que Barack Obama despedía a sus soldados en el cuartel tejano de Fort Hood. La idea es que vivimos en un mundo globalizado aunque a veces nos cueste comprederlo y llevarlo a la práctica. Escribir en Madrid para ser escuchado y entendido en Pakistán ni es fácil ni debe resultar sencillo. Contar cada noche lo que pasa en mi país a ciudadanos españoles que viven en el extranjero quiero pensar que resulta complicado. No digo nada si además hay que contárselo a gentes de buena fe. Turistas del mañana o espias del presente. Hasta diplomáticos del mundo que ahora se rien cuando sus colegas españoles comentan que desde su Ministerio les ham prohibido participar en programas tan peligrosos como Españoles en el Mundo. Informar, como hacian en La noche en 24 horas siempre ha sido una tarea más complicada de lo que algunos se piensan. Ponerse delante de una cámara y decir que en España estan buscando una ingenieria político jurídico diplomática para resolver el secuestro de un barco pesquero es de nota. Seguir hablando de lo mal que está el patio en materia económica pone los pelos de punta. Dejar que un político hable de política y corrupción es un órdago a la grande. Escuchar a los teóricos expertos sus reflexiones en voz alta puede llegar a poner el alma en un puño. Todo es manifiestamente mejorable, pero la soluión llega antes de un minuto. Un concejal de Granada de apellido Moral explica cómo a las putas van a trasladarlas a un lugar más propicio para que sigan ejerciendo la profesión más antigua del mundo. Mi amigo Pepe Hervás lee las portadas de los periódicos. Escucho que en la primera página de Público dicen lo que RTVE ha callado hasta ese momento. Luis Fernández presentará su dimisión como director general de la Casa el próximo viernes. Sin comentarios, para qué además. Y yo en la camita, escuchando a Vicente Vallés con muchas horas de retraso y gracias a la parabólica. Me voy a dormir, pero todavía hay que contar y vender cómo es España y los españoles. No estoy grabando, no estoy dormido, pero Hervás lee en La razón cómo la Junta de Extremadura ha montado talleres gratuitos para enseñar a masturbarse a los jovenes. Discriminación. Dicen jóvenes y no jóvanas y jóvenes como gustan repetir quienes hablan de ministras y de ministros. Que falta de corección, que falta de talante... Ahora, el slogan me ha encantado: El placer está en tus manos. Y luego y como última imagen un homenaje al aniversario de Barrio Sesamo con Epi y Blas y hasta con la rana Gustavo.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Nidal Hasan, por qué

Una pregunta siempre necesita de respuestas. Es lo mejor, siempre debiera buscarse más de una explicación para una sola pregunta. Ya sé, esto no es verdad pero me gustaría que lo fuese. Hay situaciones que una pregunta no puede nunca dejar de tener respuestas diferentes. Hace setenta y dos horas, en la base militar estadounidense de Fort Hoot (Texas) hubo un tiroteo. Hasta el día de hoy, la pregunta sigue siendo la misma. Nidal Hasan tiene que dar una explicación a su locura. Todos la esperan, incluso los faniliares y amigos de sus trece víctimas. Los medios de comunicación escarban detalles y hasta hacen gráficos sugestivos de la que hasta ahora fue la vida y milagros de Hasan. Nadie puede pasar por alto su estado mental y su condición religiosa. Los debates abiertos entre ilustres personajes del mundo militar, la política y los siempre incondicionales opinantes muestran una radiografía de las diferentes escalas de la tragedia. Sorprenden algunas palabras y más algunos silencios. Hay un denominador común a la hora de buscar explicaciones a la tragedia. El trauma de la guerra es parte de esas muchas repuestas que se buscan para la pregunta. Siempre lo mismo. Las formas son siempre importantes a la hora de presentar los detalles. Idiosincracia estadounidense obliga. Hablar de musulmanes en el ejercito y en el país que todavía vive con las banderas a media asta y que espera funerales de estado el martes próximo no está bien visto. El detalle no es baladí. La última aportación sobre esta materia hay que buscarla en ese gran archivo de la memoria que es internet. La página esta fechada poco después de los atentados del 2001. Nada se dice allí de cuantos musulmanes hay en el ejercito estadounidense. Menos mal, porque todos los musulmanes que hay en el ejercito son ciudadanos de este país como Nidal Hasan. Militares profesionales que se ocupan de ir a la guerra o de tratar los traumas que la guerra provoca en sus conciencias. Hasta aquí nada anormal pero hay más. Muchos militares, como Hasan, deben al ejercito su carrera y su formación. A Hasan le pagaron su graduación en la tristemente famosa Universidad de Virginia Tech. Había trabajado en Washington DC antes de ser trasladado a Texas. Vivía cerca de Fort Hoot donde ahora los investigadores escarban en su vida. Todos quieren saber más y es entoncés cuando surgen las preguntas. La locura de Hasan se convierte en propiedad universal. Interesan las hipótesis y la que será la conclusión definitiva. La respuesta, esa respuesta que debe hacer libre a muchas cociencias. Nidal Hasan ha dado la que pudierá ser su última sorpresa. Es esta ocasión no encontrará la reprobación de sus padres muertos. No tendrá que sentir ya más presiones de compañero y jefes. Sea cual sea la respuesta, la suerte de Hasan parece echada. Hay trece víctimas y familias rotas. La verdad nunca les hará libres. Los muros de Fort Hood siempre han escondido secretos a voces. Hace mas de un año, una madre de una soldado me contaba en Alaska como solucionan los problemas en el ejercito de los Estados Unidos. Ella ha cuidado de su nieta mientras su hija recibía preparación en Fort Hood. Simpre es igual, como cuando le tocó ir a Irak a participar en la que fue llamada Tormenta del Desierto. Entonces, la mujer soldado era soltera. Cuando regresó le tuvieron que dar tratamiento. Gentes como Hasan ayudan a la recuperación de los soldados. Nunca dejaron a su madre enterarse de lo que paso. Ella nunca se lo ha contado. Años después ha vuelto a repetirse la historía. Lloran juntas, pero nunca más han hablado de aquella guerra ni de la que ahora sigue librándose en Irak o Afganistán. La tragedia protagonizada por Nidal dará mucho que hablar. Ruido de voces y lamentos pero la investigación y su protagonista visten siempre de caqui. Esta vez, la locura ha sido en casa y la verdad será dificil que haga libres a padres como mi amiga de Alaska. El silencio es la mejor medicina que puede aplicase antes y después de la locura.