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jueves, 15 de agosto de 2013

Una foto... y no en Egipto

    Siempre nos han dicho que una imagen vale más que mil palabras. Es verdad, salvo que las palabras vayan acompañadas de la emoción, el color y los sabores que solo son capaces de envolver el mundo del sonido. Las imágenes recientes de los mandamases estadounidenses en  tiempo de vacaciones son buena prueba de ello. Se quedan en imágenes, pero si a ellas se suma el comentario  -por no decir ya el sonido de las crónicas radiofónicas que llegan ultimamente desde el Oriente Medio- la imagen acaba convertida en pura anécdota de andar por casa.
   Obama jugando al golf y poniendo morritos mientras acompaña a una sola pierna la caida de la bola en un hipótetico hoyo que no vemos es buen ejemplo de hasta dónde puede dar de sí la imaginación que no sale en las fotos. Es a partir de esa imagen congelada, hasta rídicula por la falta de movimiento, donde el sonido, la radio llega a convertirse en caja de resonancia. Las palabras son finalmente las que acabarán transformando la imagen en historia.
      La prueba del algodón pasa por recordar esas fotos que por repetidas son parte inconsciente de nuestras vidas. No importa que no hubiésemos estado allí para poder contarlo en primera persona. Nunca hemos llegado a pisar la luna, por ejemlo, pero mas de una vez hemos cerrado los ojos y nos hemos imaginado  en medio de ese descomunal silencio sonoro en el que por vez primera un hombre dejó  huella que bautizó como  ¨ gran paso para la humanidad¨.
   Todo buena imagen que llegue a conseguir el calificativo de hablar como mil palabras tiene sin quererlo algún sonido incorporado para darle esa fuerza  imprescindible. El presidente Obama necesita del ruido para hacernos creible un golpe maestro. Lástima, sinembargo,  que los maestros del golf no levanten ninguna pierna cuando se juegan en el green el golpe decisivo. Cuestion e imágen para cambiar una vida, para escribir una historia,  para marcar diferencias…
    La foto que Jacquelyn Martin hizo para la agencia Associated Press y public el Washington Post es una foto genial que necesita de palabras. Sí, es el presidente de los Estados Unidos en estado puro. Sin necesidad, como otros, de poner las piernas sobre la mesa para ser mas señores y hablar de tu a tu con sus pares.  Obama solo juega al golf y lo hace como un aficionado que aprovecha sus vacaciones de verano para hacer algo que le gusta. Obama no lo hace del todo bien a lo que se ve. Hasta para algunos, pudiera estar haciendo el ridículo. Claro que el verdadero ridículo es hacerlo hasta bien,  cuando hay un Egipto incendiado y en la radio dicen que en solo veinticuatro horas la represión –lo que algunos mandamases estadounidenses llamaron paso hacia a la libertad- ha llegado a sumar más de quinientos muertos. 

domingo, 4 de marzo de 2012

Una foto de 25 dólares

Stanley Stears ha tenido que morirse para recordarnos que la historia moderna no es historia sino tiene una imagen como fe de vida. Stanley ha muerto a los 76 años en la misma ciudad que le vio nacer. No se hizo rico, no fue millonario ni a un a pesar de atrapar los cinco segundos que puede durar una saludo. Stanley nació y murió en Annapolis haciendo lo que mejor sabía. Miraba por el visor y estampaba esa historia diferente que en su caso terminó en un estudio propio dedicado a fotografiar bodas y graduaciones militares. Stears no tenía ni 30 años cuando con otros 70 compañeros cubría para la desaparecida agencia UPI el funeral entierro del asesinado presidente John F. Kennedy. Fue una casualidad, pero Stears había conseguido la foto del día antes de que el catafalco llegara al Cementerio Nacional de Arlington. Volvió a la agencia convencido de haber grabado en la película en blanco y negro de su cámara una imagen exclusiva. Aguantó primero la bronca de sus jefes por no seguir a la comitiva. Le pagaron 25 dólares, pero después le pidieron disculpas porque había sobrado la bronca. El saludo militar del niño John es más que un saludo, es hoy una Historia de milagros como los que hace más de veinte siglos contaban de palabra a nuestros antepasados.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Sonría, por favor

Ni tanto, ni tan calvo. Otra vez sin termino medio. Suele pasar y siempre nos pasamos. España y su presidente José Luis Rodríguez Zapatero está a partir un piñón con los Estados Unidos y con el matrimonio Obama. El futuro es la mejor tarjeta de presentación. El pasado, mejor se queda en el baúl de los recuerdos y a ser posible cerrado bajo siete llaves. Ahora queda de nuevo saber qué damos y qué pedimos. La primera, es la foto de familia. Sin comentarios, porque cada uno es muy libre de sacar sus conclusiones. Antes, queríamos estar en el G7. Ahora nos conformamos con seguir de oyentes en el G20. Fuimos a la guerra de Irak hasta que nos marchamos, estamos ahora a saber que nos piden en Afganistán a falta de mejor estrategia. Dejamos salir y entrar vuelos secretos camino de Guantánamo, esperamos saber a quien o quienes nos colocan... Las relaciones entre España y los Estados Unidos siempre han ido viento en popa. Vienen de lejos, incluso podemos presumir y presumimos de haber vendido a la naciente república federal de los Estados Unidos buena parte de las que son hoy las tierras de su imperio. A finales del siglo XIX, nos hicimos la guerra. Fue un desastre, tan desastre que todavía en los libros de cualquiera de nuestras autonomías hablan del 98. Más difícil será que nuestros chicos sepan lo que pasó en las costas de Cuba. Aquel desaguisado llamado Maine. Aquella primera piedra de lo que para siempre fue la temible maquinaria de la propaganda. Pase lo que pase, los amigos siempre son amigos. Más si hay, hubo y habrá de por medio los negocios que da la vida. Así se funciona siempre, incluso cuando se supone que hay regalos y buenas intenciones. La primera ha sido en la frente. Los Obama se hicieron en el Metropolitan neoyorkino una foto con la familia Zapatero. No eran los únicos invitados, pero si quienes podían llamar la atención. Eran cuatro y no precisamente haciendo un anuncio de moda España. La Secretaria de Estado USA colgaba las fotos de la recepción oficial en su página Web. Santo cielo, dijeron en La Moncloa. No es eso, ni era para eso. Faltó tiempo para pasar a negro todas las imágenes. Hasta la agencia Efe se comió las fotos que de las niñas Zapatero había hecho en la tribuna de Naciones Unidas escuchando a su papa. Gajes del oficio, pero no para estos tiempos que corren. Internet ha sido ahora el mejor album para la historia. Está claro que nos cuesta ser diferentes, pero nunca dejaremos de intentarlo. Hay foto de los Zapatero con los Obama, la hubo de los Obama en Europa, como antes con su perrito en la Casa Blanca. Claro que las diferencias saltan a la vista. La más chocante es que a Laura y a Alba -a las hijas del presidente del gobierno español- las tapan la cara con la excusa de ser menores. Quien lo diría... si lo que importa es el futuro. El pasado -lo dicho- bajo siete llaves. Claro que viendo la foto de familia, recuerdo una anécdota protagonizada por Pío y Fraga bañándose desnudos en las costas gallegas. Desafortunados y sorprendidos, aparece en la cuneta playera un autobús cargado de religiosas. Los ministros franquistas echan a correr tapándose sus partes íntimas. Pío grita a Fraga. Manolo, la cara, tápate la cara. Pues igual, que vergüenza.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Periodismo y periodistas

Hace muchos años empecé a decir en voz alta que quería ser periodista. Era fácil, lo vivía en casa y lo disfrutaba en la imprenta del abuelo. Todos los días de mi vida han sido parte de un sueño. Problemas pocos, alegrías muchas. Periodismo y periodista. Un oficio y una profesión que cambia cada día. Privilegiado, dirán mucho. Lo acepto. Soy un privilegiado, lo he sido y quiero seguir siéndolo. Periodista, aunque sea en la cuneta. Periodista para descubrir el truco, para morirse de envidia o para sonrojarse con lo que pasa a mí alrededor. Esta es la historia, pero una historia que siempre es diferente. Una historia, tan pasajera como sorprende. El medio es el mensaje. Mentira. Suena bien, como deben sonar bien las crónicas que se escriben para la radio. La música es la encargada de serenar a las fieras. La imagen es más cruda. Las imágenes de la portada del periódico The New York Times son las que hoy han provocado mi sobresalto. Una imagen vale siempre más que mil palabras. Verdad o mentira. Cuatro columnas de foto y dos líneas escasas dedicadas al desfile del modista Oscar de la Renta son las encargadas de marcar las diferencias. Al faldón de la que es primera página de la que consideramos Biblia del periodismo un soldado hace guardia. Las casualidades o el destino se han dado la mano. Azar o necesidad. Es nuestro mundo por delante y por detrás. Norte y Sur. Gloria e Infierno. Sobrecogedoras imágenes para similitudes peligrosas. El espectáculo de la vida radiografiado en directo. La musa de la inspiración frente al sonrojo de la armas. La luz y las tinieblas. El presente y el pasado, acompañando a nuestro más inmediato futuro. Las distancias son mucho más cortas de lo que pudiera parecer. Vuelvo a ver la primera página del periódico The New York Times para poder mirar un poco más lejos. No. Estaba equivocado. Es el desfile de Oscar de la Renta. No es la cámara de los lores, ni tan siquiera una boda de postín. Veo hombres entre sombras, las sombras que provoca una pasarela luminosa. Son hombres, muchos hombre sin proyectos de ley, ni acciones en venta, ni tan siquiera recetas para salir de la crisis. Sostienen en sus manos papeles blancos, blancos como el color radiante de una pasarela por la que se intuye el paso de una mujer. El secreto podría quedarse una vez más debajo de las alfombras. Una alfombra que reluce en la parte más baja de una sorprendente fotografía de primera. Vuelvo a mirar, pero ahora veo el mar infinito. Un mar al que hace escolta el fusil de un soldado. Insinuación. Periodismo. Periodistas.

sábado, 5 de septiembre de 2009

Una foto de la Guerra de Afganistán

Una guerra es mucho más que esta imagen. Joshua M. Bernard, infante de marina de 21 años, agoniza después de caer mortalmente herido por una granada talibán en medio de una emboscada. La fotografa Julie Jacobson de Associated Press inmortalizaba la tragedia. Tuvo suerte, puede contarlo en medio de la refriega con la que acompaña su narración. Es una crónica de radio capaz de poner los pelos de punta. Hay fotos, muchas fotos del antes y del después. Julie nos cuenta todo, menos lo que no estaba de su mano. Hay que tener cinco minutos para verlo y escucharlo. Está colgado en Memphis Commercial Appeal. El gobierno de los Estados Unidos ha puesto el grito en el cielo. La familia Bernard pedía respeto. Un respeto que era tanto como el silencio. Tapar los ojos y mirar hacia otro lado. Empotrarse para seguir empotrados junto a cientos de jovenes que pueden perder la vida. Robert Gates, el ministro de la guerra y el jefe del Pentágono, hizo el resto. Llamaba a la agencia y solicitaba olvidarse del instante. Olvidar para siempre en la retina y en la cámara fotográfica de Julie una imagen de la guerra de Afganistán. Associated Press ha decidido y justificado seguir adelante. La agencia esperaba hasta el mediodía para levantar su propio embargo. Se lo ha estado pensando desde el pasado 14 de agosto. Ahora hay quien publica la imagen y quien prefiere seguir la que dicen debiera ser la norma. Una ley no escrita como no escrita sigue siendo siempre el final de la guerra.

sábado, 11 de julio de 2009

Fotos


Vivimos la cultura del instante. Ya está, la foto. Ahora solo hay que ponerle el pie y hacerla llegar al ancho mundo. Después del trabajo firmado por la agencia Reuter solo deben esperarse los comentarios. Unos son sarcásticos, otros irreverentes, los hay suspicaces, algunos llegan a la categoría de piezas literarias y unos pocos hasta son divinos. Trascendentes, por fortuna, son los menos. La foto de Obama -dejándose como Sarcozy llevar por la vista- la foto es una foto con gancho. El presidente de los Estados Unidos es por fín humano a decir de la gran mayoría. Una cumbre en Italia y el sarpullido salta a la vista. Barack ya es como Sarco y como su amigo Silvio Berlusconi a quien la chica ha robado el plano. Es la foto, pero como siempre hay truco. Lo que faltaba, ahora habrá que comerse interpretaciones y comentarios. Obama sigue siendo Obama. Un caballero incapaz de ser como el resto de los mortales. Está claro. No se puede preguntar a Zapatero por su señora e hijas y después ponerse a mirar como el presidente francés mira a las señoras. Hay truco, y el truco tiene vídeo para poder llegar a demostrar que nunca es oro todo lo que reluce. El punto tiene firma televisiva y obligado manual de comportamiento. Un clavo saca a otro clavo y Obama sigue siendo todo un caballero. Pobre Sarcozy, lo que podrá decirle Bruni cuando haya vuelto a bajarse de la escalera.

viernes, 29 de mayo de 2009

Ojos por el mundo

The New York Times es para casi todos la biblia de los periódicos estadounidenses. Un profesional de la información, como un lector ávido de noticias, tiene cada mañana una cita pendiente. The New York Times nunca defrauda, hasta cuando calla o se equivoca. The New York es el periódico. Ese punto de referencia al que se mira cuando se habla de futuro. Si la prensa escrita tiene los días contados, a The New York Times tendrían que reinventarlo. Cada mañana soprende a sus lectores. Su filosofia es sencilla. Dar noticias y publicarlas aunque sea para que lo que se publica se convierta en noticia. Llevar siempre una exlcusiva es su regla no escrita. La razón de oro que obliga a leer cada día The New York Times. El periódico esta esrito como los ángeles y los ángeles a veces son arcángeles. Es raro esperar que una noticia sea firmada o trabajada por un solo individuo. La unión hace la fuerza y los lectores el resto. Esta es la razón que hace del periódico The New York Times un periódico diferente. Su mejor ejemplo salta a estas horas a su portada digital. Las mejores imágenes del mundo son las que se consiguen con una polaroid. El resto es lo que cada uno quiera ofrecer a la comunidad. The New York Times pone tan solo el soporte. No hay premios ni regalos pero si el agradecimiento a quienes colaboran de tú a tú o de competencia a competencia. Las fotos que se pueden ver en trabajo multimedia son una reflexión abierta a lo mucho que puede cambiar los intereses del mundo. La conclusión es sencilla. Todo depende del ojo con que se mira.

jueves, 30 de abril de 2009

Pete Souza, fotógrafo de presidentes






Pete Souza tiene 54 años y se ha convetido en el fotografo oficial de la Casa Blanca. Souza tiene un trabajo extraordinario. Mirar y disparar todo lo que no ven los ojos de los mortales es su misión extraordinaria. El resto, lo pone la maquinaria Obama. Souza ha conseguido borrar de un plumazo a los paparazzis. Souza y el obamaparato para el que trabaja. La estretagia es de nota. Ellos solitos se lo comen y se lo guisan. Fabrican su Hola particular con la ayuda de dos máquinas a las que Souza declara un cariño especial. El fotógrafo-jefe de la Casa Blanca cuelga despues las fotos digitales que hace con su Canon 5D y Leica M8.2 en página oficial. Tiene experiencia, no es nuevo en el oficio. Souza había trabajado para Ronald Reagan en el que fue su segundo mandato. La idea, ahora, es la misma. Llegar donde no llegan los ojos de los ciudadanos de a pie y brindarles la oportunidad de comprender que los presidentes son tambien hombres de carne y hueso. Hombres que juegan al golf en un campo tan limitado y especial como el cesped -convertido en green- de su residencia presidencial.

jueves, 5 de junio de 2008

Hillary&Obama, la foto


Hillary Clinton habla y Barack Obama, levemente inclinado escucha. Ella con las manos por delante, el por detrás. Están en un pasillo del palacio de convenciones de Washington, el acaba de hablar al lobby judio mas importante de este país. Ella se preparaba para hacerlo. Después pasaron las horas y finalmente Hillary Clinton anunciaba en cuatro lineas que su adios y el apoyo a Barak Obama sera el sábado El senador y candidato demócrata no ha perdido el tiempo, ha empezado por visitar estados como Virginia donde la suerte de la presidencia parece estar en juego. Un bastón africano –donado por uno de los asistentes a su mitin- le servía para amenazar a los congresistas si son capaces de no pasar su plan de seguro de salud. Hasta el lunes Obama cargará pilas sin actos públicos en su casa de Chicago. Antes ha querido dejar claro que algo debe de empezar a cambiar en Washington. Después de cinco meses de repetirlo en las primarias, hace unas horas, el comité nacional demócrata acaba de anunciar por expreso deseo de su candidato que no aceptará un solo dólar de lobbys y corporaciones que habitualmente se vuelvan en donar millones a las campaña presidenciales.

viernes, 16 de noviembre de 2007

Lincoln, a caballo

Abraham Lincoln, decimosexto presidente de los Estados Unidos, ha vuelto. Ha sido re-encontrado en dos fotos entre los materiales que guarda la Biblioteca del Congreso. Documentos gráficos que ha recuperado un enamorado de la historia dispuesto a presentarlos publicamente este fín de semana. John Richter, 51 años, espera nervioso la reacción de los expertos que han podido comprobar la carga de la prueba en la primera página de un periódico con USA TODAY, capaz de asombrar hoy a sus lectores desde la primera página. El presidente Lincoln aparece entre una multitud en lo que se supone es un presidente a caballo, con su típico sombrero alto, retratado a distancia despues de pronunciar el discurso que en Gattysburg daba por terminada la guerra civil el 19 de noviembre de 1863. Las fotos de Lincoln son muy raras y solo se conservan acreditadas 130 lo que ya es un milagro con casi 150 años de vida.