Siempre nos han dicho que una imagen vale
más que mil palabras. Es verdad, salvo que las palabras vayan acompañadas de la
emoción, el color y los sabores que solo son capaces de envolver el mundo del
sonido. Las imágenes recientes de los mandamases estadounidenses en tiempo de vacaciones son buena prueba de ello.
Se quedan en imágenes, pero si a ellas se suma el comentario -por no decir ya el sonido de las crónicas
radiofónicas que llegan ultimamente desde el Oriente Medio- la imagen acaba
convertida en pura anécdota de andar por casa.jueves, 15 de agosto de 2013
Una foto... y no en Egipto
Siempre nos han dicho que una imagen vale
más que mil palabras. Es verdad, salvo que las palabras vayan acompañadas de la
emoción, el color y los sabores que solo son capaces de envolver el mundo del
sonido. Las imágenes recientes de los mandamases estadounidenses en tiempo de vacaciones son buena prueba de ello.
Se quedan en imágenes, pero si a ellas se suma el comentario -por no decir ya el sonido de las crónicas
radiofónicas que llegan ultimamente desde el Oriente Medio- la imagen acaba
convertida en pura anécdota de andar por casa.domingo, 4 de marzo de 2012
Una foto de 25 dólares

Stanley Stears ha tenido que morirse para recordarnos que la historia moderna no es historia sino tiene una imagen como fe de vida. Stanley ha muerto a los 76 años en la misma ciudad que le vio nacer. No se hizo rico, no fue millonario ni a un a pesar de atrapar los cinco segundos que puede durar una saludo. Stanley nació y murió en Annapolis haciendo lo que mejor sabía. Miraba por el visor y estampaba esa historia diferente que en su caso terminó en un estudio propio dedicado a fotografiar bodas y graduaciones militares. Stears no tenía ni 30 años cuando con otros 70 compañeros cubría para la desaparecida agencia UPI el funeral entierro del asesinado presidente John F. Kennedy. Fue una casualidad, pero Stears había conseguido la foto del día antes de que el catafalco llegara al Cementerio Nacional de Arlington. Volvió a la agencia convencido de haber grabado en la película en blanco y negro de su cámara una imagen exclusiva. Aguantó primero la bronca de sus jefes por no seguir a la comitiva. Le pagaron 25 dólares, pero después le pidieron disculpas porque había sobrado la bronca. El saludo militar del niño John es más que un saludo, es hoy una Historia de milagros como los que hace más de veinte siglos contaban de palabra a nuestros antepasados.
jueves, 24 de septiembre de 2009
Sonría, por favor
de presentación. El pasado, mejor se queda en el baúl de los recuerdos y a ser posible cerrado bajo siete llaves. Ahora queda de nuevo saber qué damos y qué pedimos. La primera, es la foto de familia. Sin comentarios, porque cada uno es muy libre de sacar sus conclusiones. Antes, queríamos estar en el G7. Ahora nos conformamos con seguir de oyentes en el G20. Fuimos a la guerra de Irak hasta que nos marchamos, estamos ahora a saber que nos piden en Afganistán a falta de mejor estrategia. Dejamos salir y entrar vuelos secretos camino de Guantánamo, esperamos saber a quien o quienes nos colocan... Las relaciones entre España y los Estados Unidos siempre han ido viento en popa. Vienen de lejos, incluso podemos presumir y presumimos de haber vendido a la naciente república federal de los Estados Unidos buena parte de las que son hoy las tierras de su imperio. A finales del siglo XIX, nos hicimos la guerra. Fue un desastre, tan desastre que todavía en los libros de cualquiera de nuestras autonomías hablan del 98. Más difícil será que nuestros chicos sepan lo que pasó en las costas de Cuba. Aquel desaguisado llamado Maine. Aquella primera piedra de lo que para siempre fue la temible maquinaria de la propaganda. Pase lo que pase, los amigos siempre son amigos. Más si hay, hubo y habrá de por medio los negocios que da la vida. Así se funciona siempre, incluso cuando se supone que hay regalos y buenas intenciones. La primera ha sido en la frente. Los Obama se hicieron en el Metropolitan neoyorkino una foto con la familia Zapatero. No eran los únicos invitados, pero si quienes podían llamar la atención. Eran cuatro y no precisamente haciendo un anuncio de moda España. La Secretaria de Estado USA colgaba las fotos de la recepción oficial en su página Web. Santo cielo, dijeron en La Moncloa. No es eso, ni era para eso. Faltó tiempo para pasar a negro todas las imágenes. Hasta la agencia Efe se comió las fotos que de las niñas Zapatero había hecho en la tribuna de Naciones Unidas escuchando a su papa. Gajes del oficio, pero no para estos tiempos que corren. Internet ha sido ahora el mejor album para la historia. Está claro que nos cuesta ser diferentes, pero nunca dejaremos de intentarlo. Hay foto de los Zapatero con los Obama, la hubo de los Obama en Europa, como antes con su perrito en la Casa Blanca. Claro que las diferencias saltan a la vista. La más chocante es que a Laura y a Alba -a las hijas del presidente del gobierno español- las tapan la cara con la excusa de ser menores. Quien lo diría... si lo que importa es el futuro. El pasado -lo dicho- bajo siete llaves. Claro que viendo la foto de familia, recuerdo una anécdota protagonizada por Pío y Fraga bañándose desnudos en las costas gallegas. Desafortunados y sorprendidos, aparece en la cuneta playera un autobús cargado de religiosas. Los ministros franquistas echan a correr tapándose sus partes íntimas. Pío grita a Fraga. Manolo, la cara, tápate la cara. Pues igual, que vergüenza.jueves, 17 de septiembre de 2009
Periodismo y periodistas
sábado, 5 de septiembre de 2009
Una foto de la Guerra de Afganistán
Una guerra es mucho más que esta imagen. Joshua M. Bernard, infante de marina de 21 años, agoniza después de caer mortalmente herido por una granada talibán en medio de una emboscada. La fotografa Julie Jacobson de Associated Press inmortalizaba la tragedia. Tuvo suerte, puede contarlo en medio de la refriega con la que acompaña su narración. Es una crónica de radio capaz de poner los pelos de punta. Hay fotos, muchas fotos del antes y del después. Julie nos cuenta todo, menos lo que no estaba de su mano. Hay que tener cinco minutos para verlo y escucharlo. Está colgado en Memphis Commercial Appeal. El gobierno de los Estados Unidos ha puesto el grito en el cielo. La familia Bernard pedía respeto. Un respeto que era tanto como el silencio. Tapar los ojos y mirar hacia otro lado. Empotrarse para seguir empotrados junto a cientos de jovenes que pueden perder la vida. Robert Gates, el ministro de la guerra y el jefe del Pentágono, hizo el resto. Llamaba a la agencia y solicitaba olvidarse del instante. Olvidar para siempre en la retina y en la cámara fotográfica de Julie una imagen de la guerra de Afganistán. Associated Press ha decidido y justificado seguir adelante. La agencia esperaba hasta el mediodía para levantar su propio embargo. Se lo ha estado pensando desde el pasado 14 de agosto. Ahora hay quien publica la imagen y quien prefiere seguir la que dicen debiera ser la norma. Una ley no escrita como no escrita sigue siendo siempre el final de la guerra. sábado, 11 de julio de 2009
Fotos

como el resto de los mortales. Está claro. No se puede preguntar a Zapatero por su señora e hijas y después ponerse a mirar como el presidente francés mira a las señoras. Hay truco, y el truco tiene vídeo para poder llegar a demostrar que nunca es oro todo lo que reluce. El punto tiene firma televisiva y obligado manual de comportamiento. Un clavo saca a otro clavo y Obama sigue siendo todo un caballero. Pobre Sarcozy, lo que podrá decirle Bruni cuando haya vuelto a bajarse de la escalera.viernes, 29 de mayo de 2009
Ojos por el mundo
The New York Times es para casi todos la biblia de los periódicos estadounidenses. Un profesional de la información, como un lector ávido de noticias, tiene cada mañana una cita pendiente. The New York Times nunca defrauda, hasta cuando calla o se equivoca. The New York es el periódico. Ese punto de referencia al que se mira cuando se habla de futuro. Si la prensa escrita tiene los días contados, a The New York Times tendrían que reinventarlo. Cada mañana soprende a sus lectores. Su filosofia es sencilla. Dar noticias y publicarlas aunque sea para que lo que se publica se convierta en noticia. Llevar siempre una exlcusiva es su regla no escrita. La razón de oro que obliga a leer cada día The New York Times. El periódico esta esrito como los ángeles y los ángeles a veces son arcángeles. Es raro esperar que una noticia sea firmada o trabajada por un solo individuo. La unión hace la fuerza y los lectores el resto. Esta es la razón que hace del periódico The New York Times un periódico diferente. Su mejor ejemplo salta a estas horas a su portada digital. Las mejores imágenes del mundo son las que se consiguen con una polaroid. El resto es lo que cada uno quiera ofrecer a la comunidad. The New York Times pone tan solo el soporte. No hay premios ni regalos pero si el agradecimiento a quienes colaboran de tú a tú o de competencia a competencia. Las fotos que se pueden ver en trabajo multimedia son una reflexión abierta a lo mucho que puede cambiar los intereses del mundo. La conclusión es sencilla. Todo depende del ojo con que se mira. jueves, 30 de abril de 2009
Pete Souza, fotógrafo de presidentes

ven los ojos de los mortales es su misión extraordinaria. El resto, lo pone la maquinaria Obama. Souza ha conseguido borrar de un plumazo a los paparazzis. Souza y el obamaparato para el que trabaja. La estretagia es de nota. Ellos solitos se lo comen y se lo guisan. Fabrican su Hola particular con la ayuda de dos máquinas a las que Souza declara un cariño especial. El fotógrafo-jefe de la Casa Blanca cuelga despues las fotos digitales que hace con su Canon 5D y Leica M8.2 en página oficial. Tiene experiencia, no es nuevo en el oficio. Souza había trabajado para Ronald Reagan en el que fue su segundo mandato. La idea, ahora, es la misma. Llegar donde no llegan los ojos de los ciudadanos de a pie y brindarles la oportunidad de comprender que los presidentes son tambien hombres de carne y hueso. Hombres que juegan al golf en un campo tan limitado y especial como el cesped -convertido en green- de su residencia presidencial. jueves, 5 de junio de 2008
Hillary&Obama, la foto

Hillary Clinton habla y Barack Obama, levemente inclinado escucha. Ella con las manos por delante, el por detrás. Están en un pasillo del palacio de convenciones de Washington, el acaba de hablar al lobby judio mas importante de este país. Ella se preparaba para hacerlo. Después pasaron las horas y finalmente Hillary Clinton anunciaba en cuatro lineas que su adios y el apoyo a Barak Obama sera el sábado El senador y candidato demócrata no ha perdido el tiempo, ha empezado por visitar estados como Virginia donde la suerte de la presidencia parece estar en juego. Un bastón africano –donado por uno de los asistentes a su mitin- le servía para amenazar a los congresistas si son capaces de no pasar su plan de seguro de salud. Hasta el lunes Obama cargará pilas sin actos públicos en su casa de Chicago. Antes ha querido dejar claro que algo debe de empezar a cambiar en Washington. Después de cinco meses de repetirlo en las primarias, hace unas horas, el comité nacional demócrata acaba de anunciar por expreso deseo de su candidato que no aceptará un solo dólar de lobbys y corporaciones que habitualmente se vuelvan en donar millones a las campaña presidenciales.
viernes, 16 de noviembre de 2007
Lincoln, a caballo
Documentos gráficos que ha recuperado un enamorado de la historia dispuesto a presentarlos publicamente este fín de semana. John Richter, 51 años, espera nervioso la reacción de los expertos que han podido comprobar la carga de la prueba en la primera página de un periódico con USA TODAY, capaz de asombrar hoy a sus lectores desde la primera página. El presidente Lincoln aparece entre una multitud en lo que se supone es un presidente a caballo, con su típico sombrero alto, retratado a distancia despues de pronunciar el discurso que en Gattysburg daba por terminada la guerra civil el 19 de noviembre de 1863. Las fotos de Lincoln son muy raras y solo se conservan acreditadas 130 lo que ya es un milagro con casi 150 años de vida.