Mostrando entradas con la etiqueta Richard Cheney. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Richard Cheney. Mostrar todas las entradas

jueves, 21 de mayo de 2009

Richard Cheney contra Barack Obama

Es difícil, muy difícil por no decir imposible, llegar a saber cuantos Estados Unidos pueden exitir y cuantos llegar a helarte el corazón. La paradoja es que ellos solitos se lo guisan y se lo comen. Son capaces de abrir debates a la vieja usanza, como en algún tiempo dicen que se hacia en Europa. Ahora todo es diferente y quienes tienen la sartén por el mango y el mango tambien son los primeros en no evitar las arenas movidizas. Las diferencias entre el bien y el mal saltan a la vista, pero a la hora de ponerlas sobre el papel los estados se arrugan y los derechos pueden saltar por los aires. Hablar de terrorismo en los Estados Unidos es tan obligatorio como encontrar ese punto medio que tanto gusta de pregonar y buscar la administración Obama. Las soluciones nunca son fáciles y menos aún cuando la herencia recibida tiene voces capaces de clamar y ser escuchadas desde el desierto. Richard Cheney se ha presentado en el American Enterprise Institute de Washington dispuesto a salvarse a él y a su señor. Estos chicos -vino a decir- están jugando con fuego y no han descubierto que el peligro está detrás de la puerta. Nada nuevo bajo el sol, salvo que a Obama le han salido los primeros colores de una presidencia que no quiere ni de lejos ponerse el mundo por montera. El presidente había elegido la sala más impresionante del Museo de los Archivos para insistir en lo que ya sabiamos. Quiere cerrar Guantánamo, sacar de aquel limbo legal a sus presos, confinarlos si fuera necesario hasta sin juicios en cárceles estadounidenses, juzgarlos a otros en tribunales federales, mandarlos a prisiones de paises amigos y dejar en libertad a quienes tienen que estar libres antes de volverse a cruzar de manos. Las manos de la autoridad que ultimamente aguantan reveses hasta de unos demócratas que en el Senado leen antes las noticias del periódico The New York Times que los planes que desde el ejecutivo llegan al legislativo estadounidense. La verdad, como el final de esta historia, está por escribir. Los padres de la patria se han creido lo que dicen los concienzudos informes. Uno de cada siete de los detenidos que han sido puesto en libertad después de pasar por Guantánamo se han alistado a movimientos integristas. La carga de la prueba ha obligado a rechazar al Senado las ayudas economicas solicitads por Obama. El ex vicepresidente Cheney regaba sobre mojado. Cerrar la cárcel que tanto defendieron él y su presidente -decía a quienes querían escucharle- solo se aplaude en Europa pero es un idea sin deliberación y sin ningún plan. Esta vez, no hay que buscar mucho para descubrir donde hay cuanto menos dos maneras de querer hacer y decir en los Estados Unidos. Cheney lo tiene tan claro como Obama, solo que sus soluciones son bien diferentes. Lástima que Salman Rusdhie haya predicado hace mucho tiempo sin tener suerte. A los terroristas del 11 S, a los terroristas que Bush y Cheney creían haber encerrado en Guantánamo e interrogado con ahogamientos que no son torturas, habría que haberlos enfrentado sin miedos en las plazas mayores de nuestros pueblos hablando, siempre, de lo divino y de lo humano y comiendo un bocadillo de jamón.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Nancy Reagan y Richard Cheney, debate desde el hospital

Es el tercero y ultimo y esta vez las medidas de seguridad hacen temer atascos de ultima hora… Aqui no hay detectores automaticos y es la policia la que hace el registro de ordenadores, camaras y grabadores, con ayuda de perro pequeno y unico que lo huele todo. La universiad de Hofstra se ha convertido en un cuartel, calles cortadas, aparcamientos controlados y autobuses como unico vehiculo de transporete. Los candidatos saben que es su ultima oportunidad de dirigirse a una audiencia que como poco rondara los 60 millones de telespectadores. La economia se convertira en el palto estrella cuando otra vez la bolsa amenaza con dar disgustos y Ben Bernanke profetiza lo que ya se sabe: esta crisis va para largo y no tiene recetas milagrosas con las que curar al enfermo de un dia para otro. Claro que si hablamos de enfermos, hay que decir que son Nancy Reagan, ex primera dama y Richard Cheney, vicepresidente, quienes trendran que ver el debate desde el hospital. Cheney sera tratado de arritmia cardiaca. Nancy se ha roto la pelvis en una caida casera. Ultima curiosidad. Los equipos de McCain y Obama han pedido copia exacta de los vasos de agua que se utilizaran en este debate que modera el periodista Bob Schiffer, 71 anos, con todos sentados en una mesa. La idea de esta ultima peticion, explicaba el rector de la Universidad neoyorkina, es preocurar y saber que los vasos con agua no se resbalen de las manos de los candidatos.