Mark Felt ha elegido decir adiós cuando Richard Nixon resucita. Paradojas de un destino que a veces puede llegar a contagiarse con los virus de la mas rabiosa actualidad. Felt acaba de fallecer en California a los 95 años de edad. Era un policía de película con muchas horas de vuelo. Felt hizo siempre muchas cosas raras,
algunas le han servido para pasar a la historia y ser historia misma. La mas sonada, la que hoy le convierte de nuevo en protagonista estelar, fue su silencio. Paradojas de la vida. The Washington Post vuelve a reconstruir para sus lectores la que será de por vida su exclusiva más sonada. Hacer dimitir a un presidente de los Estados Unidos no es cosa que pueda ocurrir todos los días. Nixon y Watergate irán siempre de la mano. Mark Felt fue el agente encargado de tirar de la manta. Garganta Profunda era una marca de identidad que hasta hoy no debiera haber salido en los papeles. Estaba llamado a ser el heroe del día en las páginas del Washington Post. Se lo debian Woodward y Bernstein a quienes ayudó en su tarea de contar y escribir la que fue la noticia de su vida. Felt no pudo esperar. Hace tan solo tres años, desde su casa de Santa Rosa, California, donde ha fallecido en un hospital esta pasada madrugada, volvía a tirar de la manta con la ayuda de la revista Vanity Fair. Fue para Mark Felt su último minuto de gloria. Su última oportunidad para intentar en vida cerrar una carrera no exenta de sobresaltos. Nixon ha vuelto ahora a estar de moda. La película FrotsNixon firmada por Ron Howard es un motivo mas para refrescar la memoria, para aprender de los errores del pasado e intentar que el futuro sea diferente. Ahora, Felt solo es el contraste. Nixon fue el primero en inaugurar las exclusivas pagadas. Mark Felt el penúltimo en enterarse de que una garganta profunda no da de comer a quienes hoy van a llorar su muerte.
algunas le han servido para pasar a la historia y ser historia misma. La mas sonada, la que hoy le convierte de nuevo en protagonista estelar, fue su silencio. Paradojas de la vida. The Washington Post vuelve a reconstruir para sus lectores la que será de por vida su exclusiva más sonada. Hacer dimitir a un presidente de los Estados Unidos no es cosa que pueda ocurrir todos los días. Nixon y Watergate irán siempre de la mano. Mark Felt fue el agente encargado de tirar de la manta. Garganta Profunda era una marca de identidad que hasta hoy no debiera haber salido en los papeles. Estaba llamado a ser el heroe del día en las páginas del Washington Post. Se lo debian Woodward y Bernstein a quienes ayudó en su tarea de contar y escribir la que fue la noticia de su vida. Felt no pudo esperar. Hace tan solo tres años, desde su casa de Santa Rosa, California, donde ha fallecido en un hospital esta pasada madrugada, volvía a tirar de la manta con la ayuda de la revista Vanity Fair. Fue para Mark Felt su último minuto de gloria. Su última oportunidad para intentar en vida cerrar una carrera no exenta de sobresaltos. Nixon ha vuelto ahora a estar de moda. La película FrotsNixon firmada por Ron Howard es un motivo mas para refrescar la memoria, para aprender de los errores del pasado e intentar que el futuro sea diferente. Ahora, Felt solo es el contraste. Nixon fue el primero en inaugurar las exclusivas pagadas. Mark Felt el penúltimo en enterarse de que una garganta profunda no da de comer a quienes hoy van a llorar su muerte.