El presidente de los Estados Unidos -escribe el consejero del que fue su jefe y señor- ha leido en este 2008 que se acaba más de 40 libros. Pocos, muy pocos, si se hacen comparaciones odiosas con los 91 que terminó leyendo en el año 2006 o hasta con los 51 que devoró el pasado año. Karl Rove se atreve a ponerse tantas medallas como se puso el día en el que confesó a mi amigo Pedro Rodriguez las cajas que llenaba en una mudanza con sus libros. Rove lee mucho mas que Bush, pero Bush -dice Rove- ha tenido y tiene mucho más trabajo por ser un presidente para el mundo libre. Un presidente a quien esta mañana le van a dar (con la ayuda de Karl Rove) un tirón de orejas y unos cuantos consejos para enriquecer su biblioteca. La colaboración viene fírmada por Richard Cohen desde la páginas del periódico The Washington Post. Es un artículo sin desperdicio. Una de esas páginas político literarias en las que a través de los libros se puede llegar a conocer la personaliad de quien los lee. George Bush -dice Cohen, como conclusión y con la ayuda de la lista que Rove aportaba dias pasados- George Bush ha terminado por leer lo que ya sabía. Su selección bibliográfica, pasando incluso por el libro La guerra civil española de Hugh Thomas (donde España es sinónimo de Irak) ha sido siempre un poco más de lo mismo. Cohen no perdona, pero tampoco se corta la mano. La contra-lista es de campanillas. Libros al peso -podrá decirse- pero con una recomendación que resultará fácil de entender y suscribir. George Bush antes de abandonar la Casa Blanca e instalarse en la texana ciudad de Dallas no debería dejar de añadir a su lista de lecturas El Gatopardo de Lampedusa.martes, 30 de diciembre de 2008
Dime lo que lees y te diré quien eres
El presidente de los Estados Unidos -escribe el consejero del que fue su jefe y señor- ha leido en este 2008 que se acaba más de 40 libros. Pocos, muy pocos, si se hacen comparaciones odiosas con los 91 que terminó leyendo en el año 2006 o hasta con los 51 que devoró el pasado año. Karl Rove se atreve a ponerse tantas medallas como se puso el día en el que confesó a mi amigo Pedro Rodriguez las cajas que llenaba en una mudanza con sus libros. Rove lee mucho mas que Bush, pero Bush -dice Rove- ha tenido y tiene mucho más trabajo por ser un presidente para el mundo libre. Un presidente a quien esta mañana le van a dar (con la ayuda de Karl Rove) un tirón de orejas y unos cuantos consejos para enriquecer su biblioteca. La colaboración viene fírmada por Richard Cohen desde la páginas del periódico The Washington Post. Es un artículo sin desperdicio. Una de esas páginas político literarias en las que a través de los libros se puede llegar a conocer la personaliad de quien los lee. George Bush -dice Cohen, como conclusión y con la ayuda de la lista que Rove aportaba dias pasados- George Bush ha terminado por leer lo que ya sabía. Su selección bibliográfica, pasando incluso por el libro La guerra civil española de Hugh Thomas (donde España es sinónimo de Irak) ha sido siempre un poco más de lo mismo. Cohen no perdona, pero tampoco se corta la mano. La contra-lista es de campanillas. Libros al peso -podrá decirse- pero con una recomendación que resultará fácil de entender y suscribir. George Bush antes de abandonar la Casa Blanca e instalarse en la texana ciudad de Dallas no debería dejar de añadir a su lista de lecturas El Gatopardo de Lampedusa.lunes, 12 de noviembre de 2007
Norman Mailer, se va pero se queda
Norman Mailer se ha ido sin hacer ruido, sin echar una última reprimenta a este país que vive en guerra(()).Tenia 84 años cuando este pasado sábado en el Hospital Monte Sinai de Nueva York un fallo real acaba con su vida. Dió un trago y sonrió, es lo que recordará Michael, su hijo mayor, del último adios(()) Mailer habia siempre llamado la atención,
ese gigante literario para unos, resultaba extravagante para otros y no solo por sus seis matrimonios –acuchillamiento de su segunda mujer incluido- con sus nueve hijos. (()) La literatura y el periodismo han perdido este fin de semana a un antisistema que a nadie dejaba indiferente.(()) Mailer seguirá vivo porque sus palabras, como sus 39 libros donde estan incluidas sus 13 novelas, sus guiones, sus cientos de reportajes, sus miles articulos y entrevistas están colgados para siempre en ese multipicador de historias en el que se han convertido los videos de You Tube.(())) El duelo McLuham - Mailer tiene 27 minutos de duración y todavía hoy no tiene despedicio, como la ultima entrevista que Larry King le hacia para la cadena de televisión CNN allá por 1991.(()) Norman Mailer ha muerto y el solito se dará cuanta –como su amigo William Kennedy, recuerda en carta mortuoria- el solicito se dará cuanta al echar en falta la imaginación que siempre le habia hecho libre. Estaré vivo mientras tenga imaginación suficiente para escribir algo nuevo cada cinco años, ahora toca porque aquellas palabras a La Vanguadia, en 2003, han tenido continuación y en ese medio español en los primeros meses del 2007.(()) Su tiempo ha terminado el 10 de noviembre del 2007, pero en su tiempo y desde su tiempo otros no dejaron de cartarle y hacerle un poco mas grande, tanto como para llegar a ser uno de los escritores a quienes Estados Unidos considera entre sus grandes literatos. John Lenon, Simon y Garfunkel, pero tambien Marilyn Moroe o Pablo Picasso le prestaron unos voluntariamente,
otros sin saberlo, le prestaron parte de su genio y figura. La vanidad ha perdido a Norman Mailer en muchas ocasiones, claro que no siempre uno puede estar a la altura de las circunstancias. Ir a la primera gran guerra y contarlo sin llegar a los treinta. Hundir a Nixon y descubrir al superhombre John Fitzgerald Kennedy y prendarse de la política tanto como para aspirar a convertirse en alcalde de Nueva York. Meterse en la piel de un asesino sentenciado a muerte como Gary Gilmore. Llamar ignorante a Truman Capote porque al fin de cuentas copiaba su propio estilo… Mailer hacía e hizo siempre lo que quiso y lo que mejor había aprendido hacer: Criticar y criticar lo que pasaba a su alrededor, historia grandes y cotidianas. Al fin y al cabo noticias de aquí y de allí que Norman Mailer desnudo y muerto -como su celebrada novela- manejará con sabiduría convencido como estaba de una reencarnición que en España –por fortuna y… por casualidad mientras no se demuestre lo contrario- va a tener próximamente forma de libro y por si fuera poco de infancia imaginada sobre la reencarnación del diablo en un chaval llamado Adolf Hitler.