martes, 13 de diciembre de 2005

CUENTA ATRAS DE UNA EJECUCION

Stanley Williams lee en la prision de San Quintín, en la bahia de San Francisco, antes de que una inyeccion letal acabe con su vida. Esta encerrado, desde hace cinco horas, en la llamada celda del reloj de la muerte y ha rechazado una ultima cena sabiendo como sabe que sus esperanzas de clemencia han terminado hace tiempo. Stanley , cincuenta y un años, grababa el pasado miércoles 7 de diciembre este mensaje de clemencia que dirigia al gobernador Arnold Schwarzenegger, con la intencion de poderle ver cara a cara. El gobernador, como antes hicieran los tribunales del estado de Califonia y despues el mismisimo tribunal supremo de los Estados Unidos, preferia el frio papel y evitar cualquier contacto para decir que el arrpentimiento de Williams ha sido hueco y reivindicar que el proceso continue para el bien de la justicia y la paz que van a encontrar familiares como la hermana de Danielle, una de la cuatro personas asesinadas por Williams en 1979. Estoy satisfecha y agradecida al gobernador dice, pues la pena de muerte es apropiada para este caso o casos en los se acaba con vidas humanas. El activista Jesse Jackson despus de visitar a Williams en la carcel de San Quintín, dice que le ha visto bien en paz consigo mismo y ya acostumbrado a la permanente sombra de la muerte, la espera sin miedo y con esperanza. Una vigilia con mensajes como el que escuchamos, con pancartas en las que se lee no maten en mi nombre, con velas y con camaras de televison en directo siguen en la bahia de San Francisco la cuenta atrás de una muerte anunciada. Williams, un hombre negro hoy con barba blanca, un asesino arrepentido, que ha perdido en mas de un cuarto de siglo juventud, musculutara y pelo… para ganar sentido a la vida, luchar por la paz y la no violencia, escribir para niños, usar gafas de fina montura… terminara sus dias despidiendose del mundo atado a una camilla recubiera de sabanas blancas y donde se le aplicara una inyeccion letal aun a pesar de ser –para muchos- el mas claro ejemplo de preso rehabilitado en las carceles estadounidenses.

No hay comentarios: